El streamer Momo lanzó duras críticas tras la marcha oficialista y expuso la tensión entre los creadores de contenido

Gerónimo Benavides volvió a generar repercusión en las redes sociales al afirmar que muchos influenciadores guardan silencio por temor a represalias, pero comparten su visión crítica sobre el escenario político actual.

El universo de la creación de contenido y el streaming en la Argentina volvió a quedar en el centro del debate político tras las contundentes declaraciones formuladas por Gerónimo «Momo» Benavides. En el marco de un clima social atravesado por las recientes movilizaciones e intervenciones en apoyo al Gobierno nacional, el reconocido generador de contenidos rompió la habitual neutralidad que suele caracterizar a buena parte de la escena digital y lanzó duras reflexiones que no tardaron en hacerse virales en las principales plataformas.

Con un tono directo y sin concesiones, Benavides apuntó contra las críticas que recibe de forma constante por expresar abiertamente sus posturas en el espacio público. «Me critican por hablar, los demás streamers se callan, pero den por hecho que la mayoría piensa como yo», disparó la figura del streaming durante una de sus intervenciones públicas. Con esta afirmación, el creador de contenidos dejó al descubierto la existencia de un malestar generalizado pero contenido entre varias de las figuras más influyentes del ámbito digital argentino, quienes preferirían no manifestarse públicamente para evitar el hostigamiento digital o eventuales consecuencias en sus carreras.

Las declaraciones de Momo se producen en un contexto de creciente polarización en el país, donde la exposición política de personalidades públicas suele derivar en intensos debates y señalamientos cruzados en redes sociales. Según expuso el propio streamer, el silencio que adoptan muchos de sus colegas no debe interpretarse como un respaldo implícito a las medidas oficiales ni como un desinterés por la realidad socioeconómica del país, sino como una estrategia de preservación frente a la virulencia que domina la discusión pública. De este modo, Benavides volvió a situarse como una de las voces más abiertas del ámbito streamer al abordar temáticas de coyuntura nacional.

La toma de posición del influyente creador reavivó una discusión de fondo sobre el rol que cumplen los comunicadores digitales y la responsabilidad social que implica liderar audiencias compuestas mayoritariamente por jóvenes. Mientras algunos sectores de las redes sociales cuestionaron su intervención por considerar que politiza un espacio habitualmente dedicado al entretenimiento, una amplia comunidad de seguidores y colegas respaldó la validez de su mensaje, consolidando las palabras de Momo como un verdadero termómetro del clima de época y de las divisiones que atraviesan a la cultura joven en la Argentina contemporánea.