Explotación rural en Carmen de Patagones: detectan graves irregularidades y amenazas a trabajadores

Durante un operativo de fiscalización en la zona rural de la vecina localidad, la UATRE y el RENATRE relevaron a diez operarios que vivían en condiciones precarias. Además de la falta de pago de horas extras y feriados, los empleados denunciaron ser amenazados de despido ante cualquier intento de reclamo laboral.

La Seccional Bahía Blanca de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) encabezó un nuevo operativo de inspección en el partido de Carmen de Patagones, donde se dejaron al descubierto condiciones laborales y habitacionales alarmantes. El procedimiento, que contó con la participación de organismos de control nacional, permitió constatar que la informalidad y el maltrato son moneda corriente en algunos establecimientos del sector.

Del operativo participaron activamente Cristian Coccia, subdelegado regional de la entidad gremial, junto a Ezequiel Piangatelli, inspector del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE). Durante la fiscalización, los agentes relevaron a un total de diez trabajadores rurales que prestaban servicios en el lugar bajo condiciones que vulneran los derechos humanos y laborales básicos.

Irregularidades salariales y amenazas

Uno de los puntos más graves detectados durante la inspección fue el clima de hostigamiento que denunciaron los operarios. Según manifestaron los trabajadores a las autoridades, cada vez que intentan realizar un reclamo ante el empleador por la falta de pagos o por las condiciones de trabajo, la respuesta sistemática es la amenaza de despido.

En el aspecto administrativo, se verificó una mala categorización laboral, lo que implica que los peones perciben salarios inferiores a los que corresponden por su tarea. Asimismo, los trabajadores denunciaron que el empleador no abona los feriados ni las horas extras. Como agravante, se detectó que se realizan descuentos injustificados en los recibos de sueldo bajo la excusa de jornadas «no trabajadas» que, según los propios empleados, fueron efectivamente cumplidas.

Viviendas precarias y falta de seguridad

El relevamiento habitacional no arrojó mejores resultados. Las autoridades constataron que las viviendas destinadas a los trabajadores presentan condiciones de extrema precariedad, careciendo de la infraestructura necesaria para garantizar una vida digna.

Además, se verificó el incumplimiento de las normativas de seguridad e higiene, ya que el establecimiento no hace entrega de la ropa de trabajo correspondiente ni de los elementos de protección personal indispensables para las tareas rurales.

Tras la inspección, se labraron las actas de infracción correspondientes. Desde la UATRE Bahía Blanca aseguraron que se realizará un seguimiento exhaustivo del caso para garantizar que se regularice la situación de los diez trabajadores y se apliquen las sanciones legales al empleador responsable.