Flybondi paralizó sus operaciones, acumula deudas laborales y sigue vendiendo pasajes
La aerolínea enfrenta reclamos por salarios e indemnizaciones impagas, mientras YPF cortó el suministro de combustible.
La aerolínea de bajo costo Flybondi atraviesa una severa crisis financiera y operativa tras haber interrumpido la totalidad de sus vuelos desde el pasado 6 de agosto. La situación se agrava con el correr de los días debido al reclamo sostenido de pasajeros por reembolsos pendientes, la falta de pago de salarios a su personal y el cese en la cancelación de indemnizaciones laborales.
El deterioro económico de la firma, controlada por el empresario Leonardo Scatturice, derivó además en la interrupción de suministros clave para la operación diaria, dejando a la flota en tierra mientras persisten las incertidumbres sobre el futuro inmediato de la compañía.
Deudas laborales y corte de combustible
En el frente interno, trabajadores de la compañía denunciaron que registran dos meses de atraso en el cobro de sus sueldos. Respecto al medio aguinaldo, el personal en actividad solo percibió desembolsos parciales o pagos informales sin recibo. La crisis impacta de igual forma en más de 700 exempleados despedidos o adheridos a retiros voluntarios, quienes no cobran las cuotas indemnizatorias acordadas desde hace meses.
A la par del conflicto gremial, YPF suspendió el despacho de combustible Jet A-1 en cuenta corriente a la aerolínea debido a la millonaria deuda acumulada. La exigencia de pago al contado sobre la carga impidió la continuidad de los itinerarios, convirtiéndose en el factor desencadenante de la parálisis operativa.
Venta de pasajes y el valor estratégico del certificado CESA
A pesar de no mantener vuelos activos, Flybondi continúa comercializando boletos a través de sus canales digitales. Esta práctica incrementó los reclamos de usuarios que demandan devoluciones por cancelaciones acumuladas desde principio de año. Ante la irregularidad, las autoridades aeronáuticas de Brasil restringieron la comercialización de pasajes de la empresa hacia la mayoría de sus terminales.
En el sector aerocomercial señalan que el principal activo que preserva la compañía es su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos (CESA), la autorización emitida por la ANAC que habilita la operación comercial en el país. Trascendió que la firma podría recurrir a un concurso preventivo de acreedores para proteger la licencia mientras define una eventual reestructuración o cambio de marca junto a otras empresas del grupo, como la firma logística OCA.

