Guillermo Carmona cruzó al Gobierno de Javier Milei por su política sobre las Islas Malvinas
El exsecretario de Cancillería denunció la inactividad oficial frente a la explotación ilegal de hidrocarburos y calificó a la gestión libertaria como la más desmalvinizadora de la historia democrática
El exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería Argentina, Guillermo Carmona, lanzó duras críticas contra la administración del presidente Javier Milei tras el mensaje emitido por cadena nacional el último jueves. En diálogo con AGN Prensa, el exfuncionario nacional sostuvo que la alocución presidencial sirvió para poner en evidencia los «gravísimos incumplimientos» cometidos por el Gobierno libertario en materia de soberanía durante sus casi tres años de gestión, señalando con especial énfasis la parálisis oficial ante la exploración y explotación petrolera en el Atlántico Sur.
El punto más crítico planteado por Carmona se enfoca en las operaciones desarrolladas en el yacimiento León Marino, ubicado al norte de las Islas Malvinas. Según explicó el exfuncionario, la inacción diplomática del Poder Ejecutivo Nacional durante este período fue aprovechada de manera directa por el Reino Unido para consolidar y hacer avanzar su posición colonialista en la región. En ese sentido, remarcó que las promesas y compromisos expresados recientemente por el Presidente no logran ocultar la falta de aplicación de las leyes 26.659 y 26.915, normativas que regulan y fijan severas condiciones para las actividades hidrocarburíferas dentro de la plataforma continental argentina. A partir de este escenario, Carmona sentenció que la actual gestión ha sido «el gobierno más desmalvinizador de la historia democrática argentina».
Ante esta situación, el exsecretario instó al peronismo a retomar su postura histórica de firmeza diplomática frente a Gran Bretaña. Entre las medidas prioritarias, exigió el estricto cumplimiento de las leyes vigentes y la reactivación de los expedientes sancionatorios que fueron iniciados durante la gestión anterior contra las empresas que operan de manera ilegal en las islas, así como también contra las cúpulas directivas vinculadas al desarrollo del proyecto petrolero en la cuenca Malvinas.
En esa misma línea, planteó la necesidad de estructurar una agenda propositiva con miras al recambio de gobierno en diciembre de 2027. Carmona hizo hincapié en que la diplomacia argentina debe adoptar una postura de exigencia hacia el gobierno de Israel, conducido por Benjamín Netanyahu, para que intervenga de forma activa y logre el retiro de la firma Navitas Petroleum del archipiélago. De acuerdo con sus declaraciones, es erróneo afirmar que la administración israelí carece de herramientas de presión, dado que la compañía y sus ejecutivos mantienen estrechos vínculos con la estructura política de ese país.
Finalmente, Carmona abogó por la implementación de restricciones expresas para frenar el ingreso de nuevas inversiones británicas, estadounidenses e israelíes en las Islas Malvinas, argumentando que resulta inadmisible permitir la extracción de recursos estratégicos por parte de corporaciones con sede en naciones que promueven o respaldan acciones ilegales en territorio argentino. Como cierre de su análisis, exigió dejar sin efecto y denunciar de manera tajante el acuerdo Mondino-Lammy, al cual definió como «un pacto de la vergüenza» que consolidó un esquema de cooperación entre la Casa Rosada y el colonialismo británico.

