Inflación bajo la alfombra: el IPC de febrero fue del 2,9% pero la cifra real sería mayor

El INDEC reportó que la inflación repitió el dato de enero, consolidando una curva ascendente que comenzó en junio de 2025. Sin embargo, un análisis con metodología actualizada revela que desde el inicio de la gestión de Milei se habría omitido registrar un 11,5% de aumento acumulado debido al uso de ponderadores obsoletos.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este jueves el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a febrero de 2026, el cual registró una variación del 2,9%. Si bien la cifra oficial iguala el registro del mes anterior, el análisis pormenorizado de los datos arroja señales de alerta tanto por la tendencia sostenida de los precios como por un desfase metodológico que estaría subestimando el impacto real en el bolsillo de los ciudadanos.

 

Una tendencia alcista que no encuentra techo

Desde junio de 2025, la inflación en Argentina ha mantenido un comportamiento ascendente y constante. Con la excepción de un breve amesetamiento en julio y agosto de ese año —cuando el dato se repitió en 1,9%—, la curva no ha dejado de subir.

 

La gravedad de la situación se refleja en la comparativa interanual: el 2,9% de febrero de 2026 prácticamente duplica el registro de mayo de 2025, que había sido del 1,5%. Esta aceleración pone en jaque las metas oficiales y confirma que la presión sobre los precios internos sigue vigente pese a los intentos de contención.

 

El desfase metodológico: ¿Cuánto se esconde?

El punto más polémico del informe radica en la metodología utilizada. El INDEC continúa empleando ponderadores basados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/05. Sin embargo, ya estaba establecido que para enero de 2026 debía implementarse la actualización basada en la encuesta 2017/18, la cual refleja de manera más fiel los consumos actuales.

 

En la canasta actualizada, rubros como los servicios y el transporte tienen un peso significativamente mayor, mientras que los alimentos ocupan una porción menor del gasto total comparado con hace dos décadas. Al aplicar esta reponderación, la inflación de febrero debería haber sido del 3,0% en lugar del 2,9% informado.

 

El impacto desde la asunción de Milei

Desde que La Libertad Avanza asumió el gobierno en diciembre de 2023, la inflación acumulada oficial reportada es del 280,5%. No obstante, si se calculara con los ponderadores que el organismo se niega a actualizar, el aumento real de precios alcanzaría el 324,4%.

 

Esta diferencia de 43,9 puntos porcentuales significa que la inflación real es un 11,5% más alta que la cifra oficial. Este «escondite» estadístico se explica principalmente por el aumento desmedido en servicios públicos y transporte tras la quita de subsidios, rubros que están subponderados en la medición actual.

 

Pérdida del poder adquisitivo

Este desfase tiene consecuencias directas en la medición de los ingresos reales:

  • Salarios: Con el IPC oficial, la pérdida del salario registrado desde diciembre de 2023 es del 7,1%, pero con la metodología actualizada la caída real es del 16,5%.

     

  • Jubilaciones: Mientras el Gobierno informa una pérdida del 3,2%, el cálculo actualizado revela que los jubilados han perdido en realidad un 12,0% de su poder de compra.