Kicillof mueve fichas y se viene una pulseada clave con el kirchnerismo por el PJ bonaerense
Con la renovación de autoridades del Partido Justicialista provincial en el horizonte, el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof comenzó a ordenar nombres y estrategias para disputar la conducción partidaria, hoy encabezada por Máximo Kirchner. El recambio promete abrir una etapa de negociaciones, tensiones y redefiniciones dentro del peronismo bonaerense.
El peronismo de la provincia de Buenos Aires entró formalmente en una etapa de reordenamiento político de cara a la renovación de autoridades del Partido Justicialista (PJ) provincial, prevista para el próximo 15 de marzo. En ese contexto, el sector alineado con el gobernador Axel Kicillof comenzó a mover fichas con el objetivo de disputar la conducción partidaria, actualmente en manos de Máximo Kirchner, y lograr una estructura política más alineada con la estrategia del Ejecutivo bonaerense.
Durante las últimas semanas, se multiplicaron las reuniones reservadas, los encuentros territoriales y los contactos entre intendentes, funcionarios provinciales y dirigentes del llamado Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que nuclea a quienes impulsan un mayor protagonismo del kicillofismo dentro del PJ. El diagnóstico que comparten es claro: la próxima conducción del partido debe acompañar el proyecto político del gobernador y fortalecer el armado territorial de cara a los próximos desafíos electorales.
El MDF ordena su estrategia y define nombres
Uno de los encuentros clave se realizó recientemente en Villa Gesell, donde Axel Kicillof reunió a la vicegobernadora Verónica Magario, ministros provinciales e intendentes del MDF. Allí se planteó la necesidad de “estar preparados” para una negociación compleja con el kirchnerismo, sin descartar ninguno de los escenarios posibles, incluida una interna partidaria.
En ese marco, el nombre de Verónica Magario aparece como una de las principales cartas del kicillofismo para disputar la presidencia del PJ bonaerense. Su figura, con fuerte anclaje territorial y experiencia política, es vista como una opción de síntesis dentro del espacio. También suena con fuerza el intendente de La Plata, Julio Alak, aunque su eventual candidatura dependerá del equilibrio de fuerzas que se logre en las próximas semanas.
En paralelo, algunos dirigentes deslizan la posibilidad de que sea el propio Axel Kicillof quien encabece la lista, una alternativa que generaría un fuerte impacto político. Sin embargo, desde el entorno del gobernador relativizan esa opción y señalan que, por ahora, no es una decisión tomada.
La disputa también se juega en los municipios
La renovación del PJ bonaerense no se limita a la conducción provincial. El recambio de autoridades impactará en los 135 municipios de la provincia, especialmente en aquellos distritos donde el peronismo no gobierna y donde el partido quedó, en los últimos años, bajo acuerdos frágiles entre distintos sectores internos.
Distritos como General Pueyrredón, Tandil, Junín o San Nicolás aparecen como puntos sensibles. Allí, el peronismo deberá definir si avanza hacia internas abiertas o si logra construir consensos entre el MDF, La Cámpora y otros espacios del movimiento. En muchos casos, la conducción local del PJ será clave para ordenar la oposición y proyectar candidaturas futuras.
Desde el kicillofismo recuerdan como antecedente el cierre de listas del año pasado, cuando, ante la falta de acuerdos, comenzaron a armar nóminas propias para presionar en la negociación. Aquella estrategia terminó derivando en una lista de unidad y en un triunfo electoral contundente, aunque dejó heridas y desconfianzas que aún persisten en la interna.
El kirchnerismo baja el tono, pero mantiene su posición
Del lado del kirchnerismo, el mensaje es de cautela. Dirigentes cercanos a Cristina Fernández de Kirchner y a Máximo Kirchner sostienen que los movimientos del MDF responden más a una discusión de mediano y largo plazo, con la mirada puesta en 2027, que a una ruptura inmediata dentro del PJ bonaerense.
La diputada nacional Teresa García fue una de las voces que marcó la posición del sector: aseguró que no existe una orden para armar listas propias y cuestionó la premura del espacio que responde a Kicillof. La estrategia, al menos por ahora, es estirar los tiempos, evitar confrontaciones públicas y buscar un esquema de consenso que garantice una integración equilibrada de los distintos sectores en la conducción partidaria.
Fechas clave y un escenario abierto
El 8 de febrero aparece como una fecha determinante, ya que será el límite para definir si el PJ bonaerense avanza hacia internas o si logra cerrar una lista de unidad. Hasta entonces, se esperan semanas de intensas negociaciones, conversaciones cruzadas y definiciones políticas que podrían reconfigurar el mapa del peronismo en la provincia más grande del país.
Con un gobernador que busca mayor autonomía política, un kirchnerismo que no está dispuesto a ceder espacios sin dar pelea y un calendario que avanza, el PJ bonaerense se encamina hacia una pulseada clave, cuyo desenlace tendrá impacto no solo en la estructura partidaria, sino también en la estrategia electoral del peronismo en los próximos años.

