La Semana de la Cocina Italiana sella lazos comerciales y culturales entre Marche y Argentina
Liderada por el Consulado General de Italia en Bahía Blanca, la iniciativa concluyó con un éxito rotundo, abarcando desde la enogastronomía hasta la moda, con una agenda que unió Bahía Blanca, Buenos Aires y Ushuaia.
La más reciente edición de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo, organizada por el Consulado General de Italia en Bahía Blanca bajo la dirección del Dr. Nicola Bazzani, trascendió la mera celebración gastronómica para convertirse en una plataforma integral de «diplomacia del crecimiento». El evento cumplió un doble propósito: promocionar la marca «Made in Italy» y sumar impulso a la candidatura de la cocina italiana como Patrimonio de la Humanidad.
Bajo el eje temático “Food, Fashion, Forms: de Marche hasta el fin del mundo, la italianidad en tres F”, el evento destacó por la presencia de una misión multisectorial de la iniciativa Tipicità, proveniente de la región de Marche.
Misión multisectorial de excelencia
La delegación de Marche, clave en esta edición, estuvo compuesta por 15 empresas consideradas de excelencia, abarcando sectores como el calzado, la moda, el diseño, la enogastronomía y los servicios. La misión fue liderada por Paolo Calcinaro, intendente de Fermo —ciudad hermanada con Bahía Blanca— y asesor de Salud de la Región Marche.
La lista de participantes incluyó nombres destacados como el Banco Marchigiano (socio financiero del proyecto); marcas de moda como Paul Silence, Francesco Ciotti, Sorbatti y Laura di Luca; las joyerías Valenti y Sovrani; los cosméticos naturales Moolecola; productores como la pasta Spinosi y el aceite de oliva L’Olinda; y empresas de servicios como Cristianpack (packaging), la bodega Belisario, Anek Lines (turismo), Contram (transporte) y los gastronómicos Blobcafé y La Cantina Sociale. Esta diversidad demostró el alcance de la estrategia de promoción italiana que busca ir más allá de la cocina.
Bahía Blanca: El centro de las sinergias
La ciudad de Bahía Blanca fue la primera parada de la intensa agenda, que se desarrolló del 18 al 22 de noviembre. La programación buscó generar sinergias en múltiples planos:
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Cultura y Arte: Se celebró una velada artístico-cultural que puso en valor al acordeón, un instrumento cuya principal producción mundial se concentra en Castelfidardo, Marche.
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Negocios y Desarrollo: Se realizó una Mesa Redonda Multisectorial que reunió a unos cincuenta participantes argentinos, incluyendo autoridades locales, representantes universitarios, la Unión Industrial, la Cámara de Comercio y el Consorcio del Puerto, con el objetivo de generar contactos comerciales y académicos.
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Gastronomía de Alta Gama: La Cena de Gala, organizada en el salón Sueños Eventos, se centró en la “Experiencia Marche”, presentando las producciones y los territorios de la región italiana.
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Feria Popular: El evento masivo fue la Feria Gastronómica «Sabores de Italia» en el Dow Center, donde miles de personas disfrutaron de los showcookings de Tipicità y los stands regionales.
Además, en colaboración con la Asociación Dante Alighieri, se organizó una competencia culinaria juvenil donde alumnos de seis escuelas de italiano de la ciudad reinterpretaron recetas tradicionales.
Expansión a la capital y al fin del mundo
La misión continuó su recorrido con el apoyo de la Embajada italiana, extendiéndose a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el Círculo Italiano, se replicó la cena de gala “Experiencia Marche”. La delegación, que sumó al vicerrector de la Universidad de Camerino, Emanuele Tondi, fue recibida por el Embajador Fabrizio Nicoletti para avanzar en la colaboración académica entre ambos países.
El cierre de la gira se dio en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. El evento de clausura, titulado “Biodiversidad y tipicidad”, fue una recepción que valorizó las producciones territoriales sostenibles argentinas, en colaboración con la Agencia Consular Honoraria local.
En conclusión, la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo consolidó su papel como un nexo estratégico, logrando solidificar puentes comerciales, turísticos y educativos. El éxito de la misión Tipicità de Marche demostró que la «italianidad sigue viva y pujante ‘hasta el fin del mundo'».




