Descalce salarial: empleados públicos nacionales perdieron diez sueldos en 27 meses
Un informe del Iaraf revela que el sector público nacional sufrió una caída del 37,2% en su poder adquisitivo desde noviembre de 2023. La brecha con el sector privado y los estatales provinciales se profundiza, marcando el impacto directo del ajuste fiscal en las remuneraciones del Estado.
El deterioro de los ingresos en Argentina ha mostrado matices profundos según el sector laboral, pero ninguno ha sido tan castigado como el de la administración pública nacional. De acuerdo con un relevamiento dirigido por Nadín Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los trabajadores estatales nacionales han resignado, en términos de poder de compra, el equivalente a diez sueldos completos en el periodo comprendido entre noviembre de 2023 y febrero de este año.
El informe destaca que, si bien la caída del salario real es un fenómeno que arrastra una inercia negativa desde 2017 —atravesando los mandatos de Mauricio Macri y Alberto Fernández—, el proceso de reducción del déficit fiscal encarado por la gestión de Javier Milei ha acelerado el retroceso en el ámbito nacional. Mientras que los salarios del sector privado registrado perdieron un 3,5% de su poder adquisitivo en este lapso, los estatales nacionales sufrieron una merma del 37,2%, una cifra casi cuatro veces superior a la caída experimentada por los empleados públicos provinciales (10,3%).
El impacto acumulado y la brecha sectorial
Para dimensionar la magnitud de la pérdida, el análisis propone un ejercicio comparativo: si el salario de noviembre de 2023 se hubiera mantenido constante, los trabajadores privados habrían perdido ingresos equivalentes a un sueldo mensual (0,94). En contraste, los estatales provinciales resignaron casi tres sueldos (2,78), mientras que para los empleados de la Nación la pérdida asciende a 10,04 salarios.
Esta disparidad se explica, en parte, por la estrategia oficial de reducir el gasto público mediante el congelamiento o la actualización muy por debajo de la inflación de las partidas destinadas a remuneraciones. Según Argañaraz, la incidencia del ajuste ha sido significativamente mayor en los agentes nacionales que en el resto de los segmentos laborales, afectando tanto la cantidad de personal como el nivel real de sus haberes.
Radiografía del último año
Los datos más recientes del Indec, correspondientes a febrero, ratifican esta tendencia. Con una inflación mensual del 2,9%, los ingresos nominales del sector público nacional apenas subieron un 0,6%, quedando rezagados frente a los privados registrados y los estatales provinciales, quienes acompañaron más de cerca la evolución de los precios.
En la medición interanual, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado del 33,1%, la brecha es evidente:
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Privados formales: pérdida real del 4,1%.
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Estatales provinciales: pérdida real del 2,1%.
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Estatales nacionales: pérdida real del 8,8%.
Considerando la previsión del Sueldo Anual Complementario (SAC), el informe concluye que, solo en el último año, los trabajadores del Estado Nacional han resignado ingresos que superan el valor de un aguinaldo completo. Este escenario plantea un interrogante sobre la sostenibilidad del consumo y la paz social en un sector que ha sido el principal fusible del ordenamiento de las cuentas públicas.

