Larreta alertó sobre la crisis de identidad del PRO y se distanció de Macri
El exjefe de Gobierno porteño cuestionó el rumbo de su partido, criticó el acercamiento a las políticas libertarias y confirmó la ruptura política con Mauricio Macri. De cara al futuro, reafirmó su intención de enfocarse exclusivamente en la gestión de la Ciudad de Buenos Aires.
La interna de la centroderecha argentina sumó un nuevo capítulo de alta tensión institucional tras las recientes declaraciones de Horacio Rodríguez Larreta. El exjefe de Gobierno rompió el silencio para realizar un diagnóstico severo sobre la actualidad del PRO, advirtiendo que el espacio atraviesa una etapa de «confusión y contradicción» que pone en riesgo la esencia con la que fue fundado.
Con un tono marcadamente crítico, el dirigente porteño sacudió el tablero político al cuestionar el alineamiento de la cúpula partidaria con las ideas libertarias del gobierno nacional. Además, dejó en claro su distanciamiento absoluto del expresidente Mauricio Macri, enfocando su estrategia en revalidar su perfil de gestor en el ámbito metropolitano.
Crisis de pertenencia en el partido
Durante una extensa entrevista, Rodríguez Larreta sentenció que el PRO se encuentra inmerso en un proceso de desnaturalización y una profunda desorientación estratégica. Según su análisis, la falta de claridad respecto a las alianzas actuales está minando la confianza de su base electoral histórica, generando un estado de indefinición que le impide a la fuerza proyectarse como una alternativa sólida hacia el futuro.
El exmandatario comunal enfatizó que esta pérdida de rumbo no es un fenómeno casual, sino la consecuencia directa de decisiones dirigenciales que han priorizado el acercamiento a la Casa Rosada por encima de la autonomía partidaria. En este sentido, señaló que la cohesión interna se ha quebrado significativamente y que la agrupación ha dejado de lado los valores que representó durante dos décadas.
Contradicciones frente al modelo libertario y ruptura con Macri
Al evaluar el rol que el partido desempeña en el Congreso de la Nación, el dirigente puntualizó las incoherencias que observa en el apoyo legislativo a las iniciativas de La Libertad Avanza. Larreta destacó que conviven señales contradictorias entre los discursos públicos y las votaciones en el recinto, lo que genera un clima de sospecha sobre el verdadero rol opositor del espacio. Advirtió, además, que acompañar medidas sin un debate previo profundo desdibuja la identidad de la agrupación.
Por otro lado, fue lapidario al referirse a su vínculo personal y político con Mauricio Macri. Aseguró que en la actualidad no encuentran puntos de contacto en sus visiones de país, confirmando una ruptura que lo aleja definitivamente de las disputas por la conducción nacional que hoy dominan la agenda mediática del PRO.
El retorno a la gestión porteña como horizonte
Respecto a su futuro político inmediato, Rodríguez Larreta confirmó que su interés primordial sigue siendo la planificación urbana y la administración de los recursos locales. Evitando dar precisiones sobre eventuales acuerdos con otras fuerzas nacionales, prefirió concentrarse en la construcción de una propuesta vecinalista fuerte de cara a las próximas elecciones.
El dirigente reafirmó que la polarización extrema que vive la Argentina solo puede superarse con previsibilidad y equipos técnicos preparados para la ejecución de políticas públicas concretas. En última instancia, dejó abierta la puerta para una nueva candidatura local, fundamentada en la experiencia de sus ocho años de gestión en la Ciudad y en la distancia crítica que mantiene con el rumbo del gobierno nacional, apostando por la coherencia y el consenso como pilares de su proyecto.

