El capitán de la Selección Argentina y figura del Inter Miami, Lionel Messi, fue una de las grandes estrellas del America Business Forum 2025, realizado este miércoles en el Kaseya Center de Miami, un encuentro que reunió a referentes mundiales de la política, las finanzas y el deporte. Ante un auditorio colmado, Messi repasó los hitos de su carrera, reflexionó sobre el sacrificio detrás del éxito y habló, con serenidad y madurez, de su incursión en el mundo empresarial.
El evento tuvo una grilla de alto impacto: participaron el presidente de Estados Unidos Donald Trump, el mandatario argentino Javier Milei y la líder opositora venezolana María Corina Machado, entre otras figuras internacionales. Pero fue la llegada del rosarino la que desató la ovación más intensa de la jornada. «Tuvimos a muchos invitados especiales hoy, pero con nadie hubo esta reacción», bromeó el entrevistador, el alcalde de Miami Francis Suárez, al recibir al futbolista.
«Dios me regaló un don, pero el sacrificio fue enorme»
Vestido con un traje gris y camisa blanca, Messi habló de sus inicios, de su formación y de la determinación que lo llevó a convertirse en el mejor del mundo. «Dios me regaló un don, me eligió a mí. Pero en el camino hice mucho sacrificio. Hay mucha gente con condiciones, pero para ser profesional hay que hacer un sacrificio muy grande. Yo siempre lo tuve como meta», dijo, ante un público que lo escuchó con respeto y admiración.
La conversación giró luego hacia el momento que selló su legado: la consagración en el Mundial de Qatar 2022. «Explicar las sensaciones de ese momento es difícil. Fue lo máximo. Lo había ganado todo, pero eso era lo que faltaba. Es como cerrar el círculo de mi carrera», expresó. Y agregó, con emoción: «Tuve una sensación similar a cuando nacieron mis hijos. Es algo que solo quien lo vive puede entender».
El empresario detrás del ídolo
Más allá de su trayectoria deportiva, Messi sorprendió al revelar su creciente interés por el mundo de los negocios. «El fútbol tiene una fecha de caducidad, en algún momento se termina. Y me gusta empezar a ver qué se puede llegar a hacer. El empresariado me gusta, quiero seguir aprendiendo. Estoy arrancando en esto», confesó.
El capitán argentino ya posee inversiones diversificadas: participación en el Inter Miami, una cadena hotelera, la marca de bebida isotónica Mas+, y un restaurante especializado en milanesas que desembarcó en Florida. En Miami, su figura trasciende el deporte: es una marca global, un referente cultural y un motor económico para la MLS y la ciudad.
El equilibrio personal: familia, fútbol y calma
En otro tramo de la charla, Messi habló del cambio que significó mudarse a Estados Unidos. «Disfruto poder acompañar a mis hijos a los entrenamientos, a los partidos, y pasar más tiempo con Antonela. Los chicos son apasionados, están todos los días con la pelota», contó, refiriéndose a Thiago, Mateo y Ciro.
Esa búsqueda de equilibrio personal parece haber reemplazado la tensión que marcó sus años de máxima competencia en Europa. «Siempre viví de la misma manera. Pero la tranquilidad de haber conseguido todo a nivel profesional me cambió mucho», reconoció.
Un legado más allá del campo
Messi también se permitió reflexionar sobre el fracaso y la resiliencia, recordando las derrotas que precedieron a la gloria. «Tuve que entender que en el deporte se gana y se pierde. En los fracasos, la familia y la gente que te quiere son fundamentales», resumió, dejando una lección de vida que trascendió el fútbol.
Al cierre de la jornada, el alcalde Suárez le entregó la llave de la ciudad de Miami, un gesto simbólico que refleja el impacto que el argentino generó desde su llegada al Inter. «El club ayudó a que la ciudad hiciera un cambio en cuanto al impulso del fútbol. Creo que el fútbol en general ha crecido muchísimo, y se refleja cada vez más», afirmó, orgulloso del camino recorrido.