Malena Ruppel regresa a los escenarios bahienses con el espectáculo «De la raíz al tango»

La reconocida locutora y cantante se presentará este jueves 15 de octubre en el icónico Café Histórico. Acompañada por los prestigiosos músicos Jorge Vignales y Fernando Miró, ofrecerá un emotivo recorrido musical que entrelaza el folclore de su infancia con la fuerza y madurez del tango actual.

La reconocida locutora y cantante del sudoeste bonaerense, Malena Ruppel, protagonizará este jueves 15 de octubre un esperado regreso a los escenarios de Bahía Blanca con la presentación oficial de su espectáculo íntimo titulado “De la raíz al tango”. La cita artística tendrá lugar a partir de las 21:30 horas en el emblemático espacio cultural del Café Histórico, ubicado en la intersección céntrica de la avenida Colón 602. Quienes deseen asistir y asegurar su lugar en la sala pueden gestionar sus reservas previas comunicándose al teléfono 291-6491449.

La velada promete constituirse como una noche cargada de sensibilidad, memoria, emociones intensas y la celebración de nuevos comienzos profesionales, donde la intérprete desplegará un repertorio sumamente personal pensado para repasar su historia de vida a través de los géneros más representativos de la música popular argentina.

Un elenco de jerarquía para una noche especial

Para llevar a cabo esta propuesta conceptual de reencuentro con el público bahiense, Ruppel no estará sola sobre el escenario. La cantante contará con el marco instrumental y el acompañamiento en vivo de dos figuras de vasta trayectoria y prestigio en la escena musical de la región: el maestro Jorge Vignales, a cargo de la guitarra, y el talentoso músico Fernando Miró, quien ejecutará ejecuciones tanto en guitarra como en bandoneón.

La presencia de Miró añade un matiz de profunda emotividad al concierto, al tratarse de uno de los mentores fundamentales en los inicios conceptuales y técnicos de la artista durante su etapa de niñez.

Viaje a las fuentes: de Pedro Luro a los festivales regionales

Nacida y criada en la localidad de Pedro Luro, en el partido de Villarino, el vínculo de Malena Ruppel con la expresión vocal se despertó de manera muy temprana. A la escasa edad de 9 años tuvo su debut artístico absoluto interpretando canciones en un programa de radio local, acompañada en las cuerdas por su hermano. Ese mismo año resultó bisagra para su desarrollo artístico al iniciar formalmente sus clases de canto bajo la tutela del propio Fernando Miró —con quien hoy vuelve a reencontrarse profesionalmente sobre las tablas— y dar sus primeras presentaciones en los escenarios de la peña del Fortín Club de su pueblo natal.

A lo largo de toda su infancia y adolescencia, la potencia y calidez de su voz recorrieron diversos festivales del interior bonaerense y la llevaron a medir su talento en certámenes de enorme exigencia competitiva y tradición, tales como las finales de los Juegos Bonaerenses y las instancias del Pre Cosquín. Sin embargo, al cumplir los 17 años, decidió realizar un paréntesis temporal en su carrera musical para volcar sus energías y formación a la locución profesional. Esta vocación la motivó a radicar en la ciudad de Bahía Blanca, medio en el cual construyó y consolidó una respetada trayectoria en la radiodifusión y los medios de comunicación locales.

La vuelta al canto y la consolidación de la identidad tanguera

El punto de inflexión definitivo para su regreso al arte interpretativo se gestó tras el período de la pandemia. Fue en ese momento cuando Malena sintió el impulso visceral de reencontrarse con su faceta de cantante. Para ello, retomó sus entrenamientos vocales bajo la guía profesional del profesor Pablo Gibelli y, dentro de ese proceso de búsqueda y redescubrimiento personal, halló en el tango un lenguaje de profunda identificación, arraigo y madurez interpretativa.

Luego de foguearse paulatinamente en audiciones, ciclos culturales y muestras de alumnos, este año 2026 la encuentra plenamente decidida a abrazar los escenarios de forma profesional e ininterrumpida. El concierto “De la raíz al tango” sintetiza justamente ese camino evolutivo: una mirada retrospectiva e integradora que une los acordes de las zambas y chacareras sembradas en su infancia en Pedro Luro con la cadencia y el pulso arrabalero de los tangos que elige para expresarse en su presente.