Messi fue distinguido por la UBA y respaldó a la universidad pública

El capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, recibió una de las distinciones institucionales más importantes del ámbito académico nacional al ser condecorado con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires (UBA). El reconocimiento a la trayectoria y liderazgo del astro del fútbol mundial estuvo acompañado por una contundente definición pública del deportista en favor de la educación superior estatal. Al momento de recibir la distinción y mostrar los atributos otorgados por las autoridades universitarias, Messi expresó de manera categórica: «Es un orgullo para mí. Que viva la universidad pública argentina».

La pronunciación del referente deportivo se produce en medio de un escenario de elevada tensión política y debate social en el país. El sistema universitario nacional atraviesa una coyuntura compleja signada por reajustes presupuestarios, reclamos salariales por parte de docentes y no docentes, y el reciente veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario impulsado por la administración de Javier Milei. En este contexto, donde diversos actores del oficialismo han cuestionado la eficiencia de las instituciones públicas y la labor científica, la postura manifiesta del ídolo popular adquirió una notable resonancia en la discusión pública.

El respaldo de Messi a la UBA —una de las casas de altos estudios más prestigiosas de América Latina y cuna de cinco premios Nobel— resonó de inmediato en las redes sociales y en la comunidad educativa. Diversos sectores de la sociedad civil destacaron el valor simbólico de que una figura de trascendencia global visibilice y valore el rol de la educación pública gratuita y de calidad en la Argentina. La distinción académica y la posterior declaración del capitán del seleccionado argentino abren así un nuevo capítulo en el debate sobre la importancia de sostener la inversión en educación, ciencia y tecnología en el país.