Milei cumplió mil días de gestión, giró hacia Malvinas y ratificó la ortodoxia económica

El Presidente busca frenar la caída en las encuestas con una agenda nacionalista mientras descarta alivios en el ajuste de cara a 2027

Al cumplir sus primeros 1.000 días al frente del Poder Ejecutivo Nacional, el presidente Javier Milei encarará el 31% restante de su mandato —equivalente a 460 días— con la mirada puesta en la ratificación del rumbo político en las urnas hacia 2027. En un contexto atravesado por mediciones de opinión pública que registran un descenso en su nivel de imagen positiva, ubicándola entre el 30% y el 40% tras haber oscilado previamente entre los 40 y 50 puntos, la Casa Rosada definió una doble estrategia: el vuelco discursivo y geopolítico hacia la causa Malvinas, manteniendo al mismo tiempo una posición de inquebrantable intransigencia en el plano de la política económica.

El giro en torno a las Islas del Atlántico Sur representa un cambio significativo en la retórica del mandatario. Dejando atrás matices pasados sobre la autodeterminación de los insulares, el Jefe de Estado pasó a calificar formalmente a los habitantes del archipiélago como «usurpadores» y posicionó el reclamo de soberanía como una causa «sagrada». Esta alineación con el sentimiento nacional, reforzada tras las demostraciones públicas del seleccionado nacional de fútbol, se traduce en anuncios concretos que incluyen el impulso a la base naval integrada en Tierra del Fuego, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional con la participación de la SIDE, Economía, Defensa y Cancillería, y una consolidación de la alianza estratégica con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. La instalación del debate sobre la soberanía coincide, además, con un momento en que la oposición legislativa busca discutir en la Cámara de Diputados el nivel de endeudamiento y la mora de las familias argentinas.

Pese a que las encuestas de opinión sitúan los salarios bajos, las tarifas y la dificultad para cubrir los gastos mensuales en el centro de las preocupaciones ciudadanas, la conducción económica nacional se mantiene al margen de eventuales demandas de flexibilización. En el marco de su reciente visita a la provincia de Misiones y en foros del sector privado, Milei ratificó que el modelo de ajuste, recorte del gasto público y combate a la inflación es «sagrado» e innegociable. El mandatario rechazó tajantemente la aplicación de incentivos al consumo o el incremento de la presión tributaria sobre los sectores de mayores ingresos, calificando dichas alternativas como «keynesianas» o formas disimuladas de «plan platita», al tiempo que argumentó que abandonar la ortodoxia erosionaría su credibilidad profesional futura.

Esta orientación económica genera discusiones internas en el seno de la mesa política que encabeza la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto al asesor Santiago Caputo, el jefe de Gabinete Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, la ministra Patricia Bullrich y el ministro de Economía Luis Caputo. Aunque existieron planteos para otorgar alivios a sectores vulnerables —como la actualización del bono de la jubilación mínima, congelado en 70.000 pesos—, la decisión presidencial fue mantener la rigidez fiscal. Como contrapartida, la gestión optó por disponer incrementos salariales para las fuerzas de seguridad y el lanzamiento de créditos hipotecarios financiados con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses con tasas tope fijadas por el Estado.

En términos electorales, la mesa de conducción libertaria trabaja en el diseño de las reformas institucionales de cara a los próximos comicios, situando el debate por la eliminación de las PASO como un eje prioritario a tratarse en comisiones parlamentarias a mediados de mes. Para el oficialismo, la combinación entre la solvencia fiscal, la proyección exportadora y el ejercicio de una diplomacia firme en el escenario internacional constituye la única vía para consolidar la gobernabilidad, proyectar poder geopolítico sobre el Atlántico Sur y garantizar la competitividad política de La Libertad Avanza frente al peronismo en las elecciones presidenciales de 2027.