Nuevo plan integral y científico para una convivencia urbana equilibrada

Last Updated: 12 de noviembre de 2025By

El municipio de Bahía Blanca lanzó un programa multidisciplinar, aprobado por los Consejos de Salud y Ambiente, para reducir la sobrepoblación de palomas (Columba livia) de forma ética y sostenible, combinando acciones de control reproductivo, monitoreo científico y planificación urbana.

Bahía Blanca ha puesto en marcha una política pública de largo alcance para abordar la problemática de la sobrepoblación de palomas urbanas. El intendente Federico Susbielles, acompañado por funcionarios de la cartera de Salud, Ambiente y Hábitat, junto a representantes del Consorcio de Gestión del Puerto (CGPBB) y del CONICET-INBIOSUR, presentó esta mañana el «Programa integral de convivencia urbana con la fauna», con el foco puesto en la especie Columba livia, declarada plaga en el partido.

El programa, que ya cuenta con la aprobación de los Consejos Municipales de Políticas de Salud y Ambiente, se presenta como una estrategia integral, basada en evidencia científica, que busca un equilibrio en la convivencia entre la ciudadanía y la fauna, evitando prácticas crueles o ineficaces de erradicación. La meta principal es disminuir de manera progresiva y sostenible la población de palomas, protegiendo la salud pública y el patrimonio arquitectónico de la ciudad.

 

La voz de la ciencia y el diagnóstico de la problemática

 

La necesidad de esta intervención se sustenta en un informe contundente elaborado por el Instituto de Biología Subtropical (INBIOSUR–UNS/CONICET). Dicho diagnóstico confirmó la magnitud del problema: una alta densidad y concentración de palomas en sectores urbanos y periurbanos, que, de no mediar una intervención adecuada, anticipan impactos sanitarios y ambientales significativos.

Entre los principales riesgos detectados, el informe menciona los riesgos sanitarios directos para las personas, incluyendo patógenos como Chlamydia, Salmonella y Cryptococcus, así como el daño edilicio que el guano provoca en la infraestructura y el desplazamiento de especies de aves nativas.

Diego Palomo, titular de la Agencia de Desarrollo Social, Salud, Ambiente y Hábitat, enfatizó la triple finalidad del programa: «El programa busca saldar esas cuestiones, proteger la salud de las personas, proteger aquellas especies que son desplazadas por la Columba livia y poder también proteger nuestro patrimonio arquitectónico y favorecer el desarrollo industrial». En el mismo sentido, Santiago Mandolesi Burgos, presidente del Consorcio General del Puerto, destacó la necesidad de una respuesta articulada, ya que la problemática también afecta al sector industrial y portuario.

 

Las seis líneas de acción para el control sostenible

 

El plan de manejo se estructura en seis ejes de acción complementarios, cuyo éxito depende de la articulación entre el Municipio, el Puerto, las instituciones científicas y el sector privado. Este enfoque regulado y ético respeta los principios de bienestar animal, tal como lo exige el marco normativo nacional y provincial (Decreto Provincial 279/2018 y Leyes Nacionales de bienestar animal).

  1. Monitoreo constante de la población: Esta línea de acción sienta las bases científicas del programa. Se realizarán conteos trimestrales en los puntos críticos y anuales en todo el partido de Bahía Blanca (dormideros, sitios de alimentación y nidificación), además de un índice de quejas ciudadanas georreferenciadas. Este monitoreo se financiará mediante convenios de colaboración con el CGPBB y el INBIOSUR–UNS/CONICET.
  2. Reducción de las condiciones de proliferación: Apunta a cortar la fuente de alimento, que es el principal motor de la sobrepoblación. Se identificarán y eliminarán las fuentes de alimentación mediante la limpieza sistemática, el control riguroso de residuos y la gestión estratégica de las fuentes tróficas disponibles en la ciudad.
  3. Control de la reproducción (La clave del programa): Es el eje central de la estrategia para la disminución poblacional. Se implementará el uso de nicarbazina, una sustancia no letal que neutraliza la reproducción. Basado en experiencias exitosas a nivel nacional e internacional, su aplicación supervisada y segura busca una efectividad de reducción de entre el 50% y el 90% en un período de uno a tres años. Complementariamente, se contempla el manejo ético de palomares regulados, estructuras diseñadas para controlar la nidificación y permitir el manejo de huevos y colonias de forma no invasiva.
  4. Medidas preventivas en obras urbanas: Se incorporarán pautas de prevención y control de Columba livia en proyectos de obra pública y privada, especialmente en el microcentro, a través de la inspección y fiscalización de establecimientos comerciales e industriales.
  5. Fomento de educación y sensibilización: Este eje busca el compromiso comunitario. Se realizarán campañas de sensibilización para promover una convivencia responsable, con acciones conjuntas con escuelas, comercios y vecinos, así como capacitación a empresas y difusión de pautas éticas de control.
  6. Regulación en zonas críticas: Para los puntos de máxima concentración, se utilizará la captura en trampas jaula. Los ejemplares capturados serán trasladados en contenedores seguros. En última instancia, se contempla la aplicación de técnicas de eutanasia aprobadas por organismos veterinarios internacionales y nacionales para casos específicos, con una disposición final en un sector inodorizante y catalizador de biodegradación con compuestos seguros.

El programa será articulado por la Secretaría de Salud y la Subsecretaría de Ambiente, con la colaboración activa del INBIOSUR–UNS/CONICET, empresas habilitadas de control de plagas y la indispensable participación ciudadana. Con la implementación de este proyecto, la gestión municipal apunta a resultados sostenibles en la mejora de la higiene urbana, la conservación edilicia y una mayor conciencia ambiental en la comunidad.