Osvaldo Jaldo rechazó la reforma electoral y cuestionó la eliminación de las PASO

El gobernador de Tucumán calificó la iniciativa del Ejecutivo nacional como un «traje a medida» de La Libertad Avanza. Se suma así a la resistencia de otros mandatarios provinciales y bloques opositores que defienden las primarias como herramienta de participación ciudadana.


En un giro político significativo, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, manifestó su firme rechazo a la reforma electoral que impulsa la administración de Javier Milei. El mandatario tucumano, que hasta el momento se había mostrado como un aliado estratégico del Gobierno nacional en diversas votaciones legislativas, centró sus críticas en la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), considerando que la medida atenta contra la democracia interna de las fuerzas políticas.

«El Gobierno nacional está intentando hacerse un traje a medida en materia electoral», sentenció Jaldo en declaraciones a Canal 10 de Tucumán. Con una metáfora punzante, el gobernador agregó que la iniciativa parece estar confeccionada por «el mejor sastre de Capital Federal» para beneficio exclusivo de La Libertad Avanza, desestimando las necesidades y realidades de las provincias y del resto de los partidos políticos.

La defensa de las primarias como herramienta de orden

Para Jaldo, las PASO representan un mecanismo fundamental de ordenamiento partidario que garantiza que cualquier ciudadano pueda competir en igualdad de condiciones dentro de su propio espacio. «Entendemos que eliminar las PASO es en perjuicio de todos los partidos, pero fundamentalmente de los ciudadanos, porque votan y quieren participar», subrayó el mandatario, poniendo el foco en el derecho de la población a elegir los candidatos que integrarán las listas definitivas.

El proyecto de ley enviado al Senado por el Ejecutivo nacional no solo contempla la supresión de las primarias, sino que también introduce la Boleta Única de Papel, la Ley de Ficha Limpia y modificaciones sustanciales en el financiamiento de los partidos políticos. Si bien algunos puntos cuentan con consenso parcial, el paquete cerrado ha generado un rechazo en bloque que incluye desde el kirchnerismo hasta sectores del PRO, la UCR y la Coalición Cívica.

Un frente de gobernadores en alerta

La postura de Jaldo no es aislada. Su par de Catamarca, Raúl Jalil, también ha expresado reparos similares, lo que marca un distanciamiento de los gobernadores «dialoguistas» respecto de la agenda política que pretende imponer la Casa Rosada. Este malestar complica los planes del oficialismo, que necesita de estos apoyos para alcanzar las mayorías necesarias en la Cámara Alta.

Hacia adelante, el gobernador adelantó que la discusión no quedará solo en el plano declarativo. Jaldo confirmó que convocará formalmente al Consejo del Partido Justicialista de Tucumán para fijar una posición institucional y orgánica. Este movimiento busca fortalecer un frente de resistencia regional ante una reforma que, según el mandatario, busca consolidar el poder del oficialismo nacional en detrimento de la participación federal y la transparencia electoral.