Patricia Bullrich reavivó la polémica por su pasado político
La dirigente oficialista en el Senado sorprendió con expresiones que la revincularon con sus orígenes en el movimiento peronista.
La senadora y jefa del bloque oficialista en la Cámara Alta generó un fuerte impacto en el escenario político tras trascender comentarios que insinúan un giro en la percepción sobre su identidad política. Según revelaron fuentes cercanas a la dirigente, Patricia Bullrich habría reconocido de manera tajante: «Últimamente me estoy sintiendo peronista de nuevo», una declaración que no tardó en despertar inmediatas repercusiones y especulaciones tanto dentro del espacio gubernamental como en las filas de la oposición.
El eventual retorno simbólico a sus raíces políticas rescata una de las etapas más comentadas de su trayectoria pública. Durante la década de 1970, la legisladora militó activamente en las filas de la Juventud Peronista (JP), ámbito en el cual era conocida bajo el seudónimo de «La Piba». En el marco de ese recorrido, referentes de la oposición como Máximo Kirchner han rememorado públicamente pasajes de su juventud, mencionando entre ellos una conocida fotografía de 1985 registrada en Río Gallegos, en la que se la observa compartiendo una conversación con Cristina Fernández de Kirchner.
A lo largo de las últimas cinco décadas, la carrera de Bullrich ha quedado marcada por un tránsito singular que abarca prácticamente todas las identidades y corrientes del espectro político nacional. Habiendo iniciado su trayectoria en la izquierda peronista e integrada en su juventud a la estructura de Montoneros, la actual legisladora atravesó con los años diversos espacios partidarios hasta alinearse con el libertarianismo y asumir la conducción de la bancada oficialista en apoyo a la gestión de Javier Milei.
En un contexto en el que el oficialismo intenta contener la crisis actual, este coqueteo de la senadora con su pasado militante desató intensas discusiones respecto de sus intenciones de fondo. En los círculos políticos se debate si estos dichos constituyen un sinceramiento personal sobre su cambiante recorrido ideológico o si, por el contrario, representan el primer paso estratégico con miras a una eventual candidatura presidencial.

