Pese al impulso del petróleo, la actividad industrial bonaerense cayó 6,5% respecto de 2023

El informe del Ministerio de Economía refleja una profunda brecha entre los sectores primarios favorecidos y el resto de la industria manufacturera.

El Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires dio a conocer los resultados del Indicador Sintético de la Industria Manufacturera (ISIM-PBA), evidenciando una marcada disparidad y heterogeneidad en la evolución de las distintas ramas productivas del territorio bonaerense. Si bien el índice registró un crecimiento interanual del 2,5% durante el mes de abril con relación al mismo período de 2025, la medición desestacionalizada mensual mostró una contracción del 2,5%. Al analizar el desempeño acumulado durante el primer cuatrimestre del año y compararlo con los niveles de 2023, la actividad industrial bonaerense exhibe un desplome general del 6,5%.

El ministro de Economía provincial, Pablo López, analizó los resultados y advirtió sobre la concentración del crecimiento en un grupo reducido de sectores. Según explicó el funcionario, el repunte observado responde de manera casi exclusiva a las industrias vinculadas al complejo agroindustrial, la maquinaria y la refinación de hidrocarburos, bloques que en su conjunto representan el 37% de la estructura industrial de la provincia. En contraste con esta dinámica concentrada, 13 de las 16 ramas de actividad manufacturera analizadas por el indicador continúan operando por debajo de los registros alcanzados en 2023.

En lo relativo al desempeño de abril, las ramas que impulsaron el indicador con subas interanuales fueron Productos químicos (+26,1%), Papel y cartón (+16,8%), Máquinas y equipos (+12,4%), Minerales no metálicos (+5%) y Refinación de petróleo (+1,6%). En el extremo opuesto, los sectores fuertemente orientados al consumo interno y la producción pesada registraron severas caídas interanuales: Metales comunes se redujo un 19,8%, Vehículos automotores descendió un 9,7%, Alimentos y bebidas cayó un 7,5%, Textiles y cueros retrocedió un 6,7%, Tabaco disminuyó un 5,6% y Caucho y plástico retrocedió un 3,3%.

Por su parte, el relevamiento correspondiente al acumulado promedio del primer cuatrimestre (enero-abril de 2026) frente a 2023 —reflejado en el informe oficial— expone con mayor claridad la dimensión del impacto en el tejido productivo provincial. El sector de Metales comunes encabeza las pérdidas con un derrumbe del 34,1% respecto a 2023 (-11,2% interanual), seguido por Minerales no metálicos con un descenso del 25,9% frente a 2023 (+5,5% interanual), Caucho y plástico con -22,6% (-9,4% interanual), y Vehículos automotores con una baja del 16,5% frente a 2023 (-16,4% interanual). Asimismo, se registraron contracciones acumuladas respecto de 2023 en Papel y cartón (-15,8%), Textiles y cuero (-9,6%), Tabaco (-8,9%) y Alimentos y bebidas (-7,6%). Los únicos tres bloques con saldos positivos frente a 2023 fueron Productos químicos (+12,0%), Refinación de petróleo (+2,7%) y Máquinas y equipos (+1,0%).

Frente a este escenario, Pablo López sostuvo que el patrón económico nacional promueve una dinámica donde se benefician sectores específicos mientras se deteriora la industria manufacturera masiva, con el consiguiente riesgo de pérdida de puestos de trabajo urbanos. El ministro concluyó afirmando la necesidad de implementar un modelo productivo integral que potencie a la totalidad de las tramas industriales, promoviendo la generación de empleo sustentable.