Si bien se investigan las causas que provocaron el choque, se estima que los uniformados habrían iniciado una persecución por algún delito o infracción. Los dos efectivos estaban afectados al servicio de interceptación de La Ribera y participaban de un operativo de control vehicular en las calles Iriarte y Panizza.
Luego del choque, los policías quedaron tendidos e inconscientes en el asfalto, mientras que la moto de la fuerza de seguridad quedó totalmente incinerada en la calle. Por su parte, la mujer y la menor que circulaban en la camioneta fueron asistidas en el lugar por una ambulancia del SAME y luego trasladadas al hospital Isidoro Iriarte.
Claudia, una vecina y testigo del choque relató que en el horario en que se produjo el impacto estaban durmiendo, pero escucharon la explosión. “La moto se prendió fuego en la puerta de mi casa. Fue horrible porque salí y no poder abrir la puerta de lo hirviendo que estaba todo, y a parte se prendía más porque obvio, es combustible, entonces no se podía apagar. Los matafuegos no alcanzaban”, señaló ante los medios.
Además, dio detalles de cómo fue la situación: “Yo vivo con mis papás que tiene 80 años salió para ayudar y se descompuso porque tenía los cadáveres ahí al lado, lo tuvimos que entrar”.
Si bien ahora está en investigación los llamados del 911, la mujer explicó que “evidentemente los efectivos estaban en persecución, otros vecinos decían que escucharon las sirenas”.
Por el hecho, el Ministerio de Seguridad bonaerense dispuso el luto policial por 48 horas a raíz de la tragedia.