Rocío Marengo habló de su emotivo camino hacia la maternidad: “Me aferré a la Fe”

Last Updated: 12 de septiembre de 2025By

La actriz relató la intensidad de su experiencia para convertirse en madre.

El viaje de Rocío Marengo hacia la maternidad ha estado marcado por desafíos, tratamientos de fertilidad y el acompañamiento constante de su pareja, Eduardo Fort. La modelo y actriz compartió con entusiasmo en sus redes sociales que ya siente las primeras pataditas de su bebé, actualmente en la semana 22 de gestación. Con cada movimiento, Rocío evidencia la conexión creciente con su hijo, mostrando cómo vive cada etapa del embarazo con emoción y gratitud.

En diálogo con Teleshow, Marengo relató la intensidad de su experiencia para convertirse en madre. “Miro para atrás y digo cómo hice, porque la verdad, en un momento pensé que no me la bancaba”, confesó, revelando los años de esfuerzo y resiliencia que implicó la búsqueda de su embarazo.

Para Rocío, la maternidad no fue un mandato social, sino una decisión consciente y profundamente personal. “Yo tenía claro que quería ser mamá y eso es fundamental. Como primera medida”, aseguró, destacando la importancia de la determinación frente a los desafíos. Su camino incluyó tratamientos de fertilidad de diferentes complejidades y el respaldo incondicional de Eduardo, quien estuvo presente en los momentos más difíciles, acompañando cada paso con apoyo y contención emocional.

La espiritualidad se convirtió en un sostén crucial durante este proceso. Rocío contó cómo la fe y los rituales le brindaron fuerza: “Me aferré a la fe porque, llegado un momento, era lo único que tenía”. Su acercamiento al padre Ignacio y los pequeños gestos simbólicos, como el pan dulce que llevaba consigo, le dieron señales de esperanza y protección, consolidando la fe como un pilar fundamental en la travesía hacia la maternidad.

Hoy, Marengo reflexiona sobre los cambios en su vida y la reconfiguración de su hogar: “Fue el gran paso que di como madre: ceder. Yo tenía todo mi cuarto vestidor, y lo que hice fue cederlo y dejar todo ese cuarto para él. Me di cuenta que ya no soy la prioridad, que ya ocupó su lugar”.