Se negó a declarar el hombre que estuvo prófugo durante seis años
Pedro Daniel Silva Beroisa fue indagado por las fiscalías 18 y 19 de Bahía Blanca. Se lo vincula a una asociación ilícita liderada por un policía y a la comercialización de estupefacientes. Durante su captura, se hallaron armas pertenecientes a un condenado por narcotráfico.
Tras seis años de eludir a la justicia, Pedro Daniel Silva Beroisa compareció ante las autoridades judiciales de Bahía Blanca, aunque optó por el silencio. El acusado se negó a declarar en el marco de una compleja red de causas que tramitan en la UFIJ N.º 18, especializada en asociación ilícita, y en la UFIJ N.º 19, abocada a la tenencia y comercialización de estupefacientes.
La detención de Silva Beroisa pone fin a una extensa búsqueda y reactiva un expediente que vincula el delito organizado con la fuerza policial. Según la investigación, el imputado formaba parte de una banda dedicada a cometer robos a mano armada en distintos puntos de Bahía Blanca y la región. Esta organización estaba presuntamente bajo la dirección de Carlos Meneses, quien, aprovechando su jerarquía dentro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, facilitaba logística e información estratégica para garantizar la impunidad del grupo.
Inteligencia y logística delictiva
Las autoridades judiciales sostienen que Silva Beroisa desempeñaba un rol clave en la asociación: era el encargado de realizar las tareas de inteligencia previas a los asaltos. Su labor permitía ejecutar los planes diseñados en conjunto con la cúpula de la banda, utilizando incluso elementos provistos por el Ministerio de Seguridad bonaerense para fines criminales.
En paralelo, la justicia le atribuye la comercialización de cocaína y marihuana en diversos puntos de la ciudad, entre ellos domicilios de las calles Enrique Julio al 2200 y Santa Cruz al 5300. Los registros indican que estas actividades se desarrollaron, al menos, entre julio y noviembre de 2019, año en el que se inició su periodo de clandestinidad.
Armas de guerra y vínculos con el narcotráfico
El operativo que culminó con su captura el pasado 3 de marzo en una vivienda de la calle Viamonte al 1300 arrojó nuevos elementos de prueba. En el domicilio se secuestraron dos armas de fuego: una Bersa calibre 22 y una Bersa 9 milímetros (arma de guerra).
La investigación posterior a través del Registro Nacional de Armas (RENAR) determinó un dato alarmante: ambas armas pertenecen a Pedro Alberto Sabattini, un sujeto que ya cuenta con condena por parte del Tribunal Oral Federal por el delito de acopio de estupefacientes.
Silva Beroisa también enfrenta cargos por la droga hallada en su vehículo, un Volkswagen Gol, durante un operativo vial en la Ruta Nacional 33 en noviembre de 2019, momento en que logró iniciar su fuga de seis años. Actualmente, permanece a disposición de la justicia mientras se evalúan las próximas medidas procesales.


