Este encuentro -entre los equipos de Labé y N’Zérékoré- se daba en el marco de un torneo dedicado el jefe de la junta militar, el general Mamady Doumbouya, quien encabezó un golpe de Estador en septiembre de 2021 para llegar al poder.
Según informó el gobierno local a través de un comunicado en la televisión nacional, «las manifestaciones de descontento contra las decisiones arbitrales incluyeron lanzamientos de piedras por parte de aficionados, provocando avalanchas mortales». En total, se registraron al menos 56 muertos.
La AFP detalló que los incidentes inciaron a raíz de una expulsión a un jugador sobre el final del partido: una parte del público protestó e intervinieron las fuerzas de seguridad.
Medios locales afirmaron que colapsaron los hospitales y la morgue de la región a raíz de la cantidad de heridos y muertos por la tragedia. Además, la TV local informó que incendiaron una comisaría. Una tragedia con decenas de fallecidos que conmociona al mundo del fútbol.
El comunicado del gobierno tras la tragedia
Amadou Oury Bah, jefe del gobierno militar, intentó llamar a la calma en un comunicado a través de Facebook. «El gobierno deplora los incidentes que han manchado el partido de fútbol entre los equipos de Labé y N’Zérékoré», expresó el primer ministro. Y agregó: «El gobierno sigue la evolución de la situación y reitera su llamado a la calma para que los servicios hospitalarios no se vean perturbados a la hora de socorrer a los heridos».