Un 75% de los cordobeses volvería a votar a Milei pese a las dificultades económicas

Un estudio revela que Córdoba mantiene un firme respaldo al Presidente, priorizando la expectativa de cambio y sosteniendo un fuerte rechazo al kirchnerismo

Un nuevo relevamiento de opinión pública realizado en la provincia de Córdoba generó un intenso debate en el escenario político nacional al revelar que el 75% de los votantes cordobeses ratifica su apoyo al presidente Javier Milei y asegura que volvería a elegirlo en las urnas. El dato cobra singular relevancia al constatarse que dicho respaldo se mantiene firme aun cuando una amplia mayoría de los encuestados reconoce manifestar serias dificultades económicas en sus hogares para cubrir la totalidad de sus gastos mensuales.

Córdoba se consolida de este modo como uno de los bastiones electorales más sólidos para el oficialismo libertario, reflejando un fenómeno social particular donde el crédito hacia la gestión nacional permanece en niveles elevados a pesar del impacto directo de las reformas económicas, los aumentos de tarifas y el encarecimiento generalizado del costo de vida. En contraposición, la figura del peronismo kirchnerista continúa registrando niveles históricos de desaprobación en la provincia mediterránea, alcanzando picos de hasta el 80% de imagen negativa en los sectores consultados.

De acuerdo con el análisis del estudio, gran parte de los ciudadanos encuestados interpreta la actual coyuntura de crisis y severo ajuste fiscal como un tránsito inevitable y necesario para alcanzar la estabilidad financiera y el ordenamiento macroeconómico en el largo plazo. Asimismo, el marcado rechazo hacia las políticas aplicadas por las administraciones kirchneristas previas funciona como un ancla determinante para sostener el voto de confianza hacia la Casa Rosada.

A esta lectura sobre la herencia económica se suma la idiosincrasia política del electorado cordobés, caracterizada por un histórico perfil anti-intervencionista, el rechazo a las regulaciones estatales sobre la actividad privada y una amplia afinidad hacia las medidas de desregulación y libre mercado impulsadas por el Gobierno nacional. Este escenario le otorga al Poder Ejecutivo un margen de sustento social clave en una provincia estratégica de cara a los próximos desafíos institucionales y electorales.