Movida Clave en Defensa: Karina Milei Interviene la Cartera de Petri con Nombramiento Estratégico
El Ministerio de Defensa, liderado por Luis Petri, experimenta una significativa intervención con la reciente designación de Francisco Adorni, hermano del vocero presidencial, al frente del Instituto de Ayuda Financiera para Pagos de Retiros y Pensiones Militares (IAF). Este nombramiento, que otorga a Adorni el control total sobre la «caja» del ministerio, se produce en un contexto de creciente malestar en las Fuerzas Armadas y un visible debilitamiento de la figura del ministro Luis Petri.
La llegada de Francisco Adorni a la presidencia del IAF marca un punto de inflexión en la gestión de la cartera de Defensa. Adorni reemplaza a Bettina Surballe, quien había sido elegida por Petri para presidir la obra social de los militares, la IOSFA, tras el desplazamiento de su anterior titular. Este cambio es interpretado como una clara señal de la intervención directa de Karina Milei, hermana del presidente y figura central en el círculo de poder de la Casa Rosada, en una de las áreas más sensibles del Estado.
El IAF no es una entidad menor dentro del entramado del Ministerio de Defensa. Se encarga del pago de aproximadamente 300.000 retiros y pensiones al personal de las Fuerzas Armadas, además de realizar inversiones estratégicas en el mercado financiero para otorgar préstamos, principalmente destinados a la adquisición de viviendas. Su relevancia se subraya con el último crédito significativo que asignó: un préstamo de $40.000 millones a la obra social de los militares, la IOSFA. Esta institución es, en esencia, una caja fundamental para el sostenimiento de la obra social y para el acceso a créditos de todas las fuerzas.
La designación de Francisco Adorni en este puesto clave ocurre en un momento de profundo enojo y descontento dentro de las Fuerzas Armadas. La falta de aumentos salariales, los recortes en los servicios de la IOSFA, y lo que se percibe como un estilo de gestión distante por parte de Luis Petri, han generado un caldo de cultivo de críticas. Altos mandos militares y personal de las fuerzas acusan al ministro de estar más enfocado en sus aspiraciones políticas, particularmente su deseo de ser gobernador de Mendoza, que en las necesidades urgentes de la cartera a su cargo. La reciente exposición de Petri en el Congreso habría «detonado» aún más este malestar, al ser percibida como una muestra de la «falta de gestión y problemas que no se resuelven».
La carrera del hermano de Adorni dentro del Ministerio de Defensa ha sido meteórica desde la asunción de Javier Milei. En febrero de 2024, fue nombrado como asesor en el ministerio, una designación que llamó la atención en medio de las políticas de recortes estatales. Un mes después, el 26 de marzo, fue ascendido a auditor de los procedimientos internos, un cargo con rango de subsecretaría, que opera en conjunto con la SIGEN. Ahora, con el control total de los recursos del IAF, su influencia se extiende a la «caja más importante del ministerio», en un contexto de rumores sobre futuros recortes de servicios y posibles cierres de empresas como Coviara.
Con este nombramiento, la posición de Luis Petri se ve significativamente debilitada. Los cuestionamientos de los militares son cada vez más explícitos y la discusión sobre su capacidad para continuar en el cargo se intensifica. Entre los rumores que circulan en los círculos castrenses, se menciona la posibilidad de una salida del ministro, quizás bajo el pretexto de una candidatura en Mendoza durante las próximas elecciones legislativas.
La estrategia de intervención de Karina Milei en Defensa guarda similitudes con la táctica utilizada en la Cancillería con Diana Mondino, donde el nombramiento de Úrsula Basset sin un cargo formal erosionó la autoridad de la entonces canciller, derivando en su eventual salida. Este patrón sugiere una metodología de control desde la Casa Rosada que busca alinear las carteras ministeriales con la visión del círculo más íntimo del presidente, incluso a costa de la autoridad de los ministros designados. La crítica de la «gestión a la deriva» de Petri y la falta de «gente capacitada y con conocimiento en el universo castrense» en su equipo, que incluso llevó a la renuncia de Claudio Pasqualini como Secretario de Estrategia y Asuntos Militares en diciembre, refuerzan la percepción de una cartera bajo estrecha vigilancia presidencial.

