Bullrich: “Si aceptás el sometimiento, en cuatro años te echan a patadas”
La precandidata presidencial del PRO volvió a diferenciarse de su competidor interno, Horacio Rodríguez Larreta. Advirtió que “la Argentina hasta ahora sólo tuvo diálogos para mantener el statu quo”.
La precandidata presidencial del PRO, Patricia Bullrich, dijo ser “dialoguista”, aunque volvió a marcar claras diferencias con su adversario en la interna de Juntos por el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta.
“Cuando fui ministra de Seguridad, agarré a los 24 ministros de seguridad del país y les planteé como objetivo bajar los homicidios. No lo podía hacer sola, pero fijé un camino”, recordó.
De todos modos, indicó que “el gran dilema es si hago un acuerdo de políticos entre políticos, donde mantengo las cosas sin tocar o si desempodero a los políticos para empoderar a una sociedad que ha perdido tan solo en 20 años un 100 % en una burocracia que no le dio nada”.
En igual tono, consideró en declaraciones a LN+ que “gran parte” de la dirigencia “se alimenta a sí misma y reconstruye el poder sin ser capaz de pensar cuánto de ello debería devolverle a la gente”.
Además, aludió a los “factores de veto” que tiene el país, entre los que mencionó a “los que tiran piedras”, “los sindicatos que bloquean”, “los empresarios que quieren hacer negocios y miran para otro lado”, y a “la política que se alimenta a sí misma y engorda un Estado cada vez más grande”.
“No es momento de hacer promesas”, aclaró, aunque dijo que le pondrá “a la política el carácter de convicción que la Argentina necesita para salir adelante. Hay que seguir un camino, y no desviarse”.
Luego, planteó que entre la dicotomía “sometimiento o conflicto”, opta por “un conflicto dirigido hacia una salida que lo convierta en una mayoría social que, a su vez, lo rompa”.
“Habrá diputados liberales que podrán entender las cosas que uno quiere hacer. También habrá provincias que quieran defender determinadas economías y para ello hacer determinados acuerdos”, acotó.
Finalmente, advirtió que “hay un punto de inflexión en el que si uno baja demasiado” la meta inicial, “el cambio se transforma en continuidad”


