Lourdes Arrieta Tras su Salida de La Libertad Avanza: «Milei Dijo que la Motosierra no Iba a Ser Contra los Jubilados ni Contra el Pueblo, y no Fue Así»
La diputada nacional Lourdes Arrieta ha vuelto a pronunciarse con fuertes declaraciones tras su alejamiento del espacio libertario, denunciando «operaciones judiciales», «violencia institucional» y profundas discrepancias con la dirección política que ha adoptado el oficialismo. En una extensa entrevista concedida a Maxi Sardi por Delta 90.3, Arrieta expresó su desilusión por las promesas de campaña incumplidas y reveló aspectos de la interna partidaria.
Arrieta sentenció que «la alianza entre mileistas y radicales apunta a una alianza anti-Arrieta que no tenga pensamiento crítico, que no pueda opinar», refiriéndose a la conformación del bloque oficialista. Aclaró que en su momento «no me pidieron dinero para sumarme a LLA», y destacó su trayectoria de militancia donde «jamás recibí un peso por militar, al contrario».
La legisladora también hizo alusión a tensiones en el círculo íntimo del presidente Javier Milei, afirmando que «cayó mal en el ambiente de Karina que haya tomado un poco más de relevancia que Javier». Además, denunció haber sufrido «violencia institucional dentro del partido» y aseguró que «gente que rodea a Milei me hizo una operación judicial», lo que la obligó a «demostrar con pericias caligráficas que no tenía nada que ver».
Con una postura crítica sobre el rumbo económico del gobierno, Arrieta fue contundente: «Milei dijo que la motosierra no iba a ser contra los jubilados ni contra el pueblo, y no fue así». También se desmarcó de los liderazgos actuales, señalando que «el PRO no tiene identidad propia» y que, más allá del oficialismo, «ni la oposición tiene un liderazgo claro». La diputada adelantó que se siente más cercana a espacios como “Encuentro” o “Democracia para Siempre”.
Para cerrar su testimonio, Arrieta criticó duramente a figuras libertarias como María Celeste Santillán y Lilia Lemoine, afirmando que «la meritocracia de Santillán y Lemoine es ser amigas del Presidente». Asimismo, reveló haber presentado una demanda contra Lemoine por amenazas, aunque minimizó la importancia de su propia figura: «No tengo guardaespaldas ni creo que tengo el teléfono intervenido. No creo ser tan importante». La diputada también hizo una grave denuncia de acoso: «Algún compañero de la Cámara de Diputados me quiso avanzar. Me quisieron avanzar de todos los espacios», concluyó, arrojando luz sobre un oscuro costado de la interna política libertaria.

