El candidato a concejal Martín Salaberry arremete contra la gestión municipal de Bahía Blanca y propone una «revolución» en el gasto público
Martín Salaberry, primer candidato a concejal por «Somos Buenos Aires», criticó duramente la falta de prioridades y el «abandono» de Bahía Blanca. Con una propuesta enfocada en la eficiencia del gasto y la modernización de los servicios, el abogado sostuvo que es urgente pasar de un modelo fiscalista a uno que priorice las obras estructurales y el bienestar de los vecinos.
El abogado y productor ganadero Martín Salaberry, quien encabeza la lista de concejales por el espacio vecinalista Somos Buenos Aires, ha ofrecido un severo diagnóstico sobre la situación actual de Bahía Blanca. En una entrevista, el candidato comparó la ciudad con un «escenario de deterioro generalizado» que se ve reflejado en problemas cotidianos como pozos, pérdidas de agua y semáforos sin sincronizar. Salaberry afirmó que el «abandono» es visible en todas partes, un problema que, si bien se arrastra de gestiones anteriores, no ha sido corregido por la actual administración. «No lo consigo en mi actividad privada ver el nivel de abandono que veo en Bahía», sentenció.
La crítica del candidato no se limita a la falta de mantenimiento, sino que se centra en la gestión de las prioridades post-temporal. Salaberry señaló como ejemplo el gasto de $204 millones de pesos en la obra civil de la Plaza Rivadavia apenas un mes después de la catástrofe, cuando se había asegurado a la ciudadanía que la obra era financiada por privados. Para el candidato, este gasto es una clara falta de prioridades que demuestra un «engaño» a los vecinos. «Si se va por otro camino, no vamos a estar de acuerdo», advirtió.
Un plan para una «revolución» en el gasto público
Para revertir la situación, Salaberry propone una serie de medidas centradas en la eficiencia del Estado municipal. Su propuesta más contundente es la de «congelar nombramientos» en el municipio para aumentar el porcentaje del presupuesto destinado a bienes. El candidato informó que, actualmente, solo un 4% del presupuesto municipal se destina a bienes, una cifra que, según su plan, debería llegar al 15% en ocho años para poder invertir en obras como pavimento, cordón cuneta y luminarias.
Salaberry también criticó el modelo del gobierno nacional, al que calificó de «autoritario», «intolerante» y «fiscalista», orientado a sectores extractivistas mientras descuida el potencial productivo del campo. «No veo un modelo de desarrollo de nación», afirmó, y propuso cambiar el enfoque de las exportaciones, pasando de vender materia prima como el maíz, que vale 180 dólares la tonelada, a exportar productos con mayor valor agregado, como la carne de cerdo, que se cotiza en 3.000 dólares la tonelada.
Propuestas para modernizar la ciudad y enfrentar las urgencias
Con el objetivo de «defender el bienestar general», Salaberry detalló otras propuestas para modernizar la ciudad. En materia de transporte, propuso que el colectivo «vuelva a pasar de noche, después de las 12», con una «frecuencia básica», argumentando que la ciudad «no duerme» y muchos trabajadores lo necesitan. Además, abogó por «regularizar lo de Uber» para garantizar la seguridad de pasajeros y conductores.
En salud, planteó la implementación de «guardias pediátricas a través de videollamadas por telemedicina» para descongestionar las guardias hospitalarias, un sistema que ya funciona en otros municipios.
Finalmente, el candidato de Somos Buenos Aires puso el foco en la planificación urbana. Salaberry señaló que la falta de exigencias en los nuevos loteos ha llevado a que el número de calles de tierra se casi duplique en diez años, pasando de 4.500 a 7.592. Su propuesta es exigir por ordenanza que los nuevos desarrollos incluyan más infraestructura, como cordón cuneta y pavimento, para frenar un modelo que considera «inviable».

