Berni rechazó la baja de la edad de imputabilidad: “El delito no tiene edad”

El exministro de Seguridad bonaerense cuestionó la media sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil y sostuvo que fijar la imputabilidad en 14 años es “arbitrario”. Planteó que la responsabilidad penal debe definirse con evaluaciones psiquiátricas individuales y advirtió sobre posibles efectos adversos del proyecto.


El exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, rechazó la media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación Argentina del nuevo Régimen Penal Juvenil, que propone bajar la edad de imputabilidad a 14 años. Según el exfuncionario, la iniciativa “no resuelve nada y solo agrava la situación”, y consideró que el debate no debería centrarse en una edad fija sino en la evaluación de cada caso.

En declaraciones al portal Infobae, Berni calificó la ley como “totalmente arbitraria” y cuestionó la falta de fundamentos técnicos para establecer el límite etario. “Nadie pudo explicar por qué la edad es a los 14 años y no a los 13 o los 15. Es como una paritaria salarial: partimos la diferencia en el medio”, afirmó.

Además, refutó el argumento que vincula la gravedad del delito con la edad del acusado. “El delito no tiene edad. Toda persona que incurre en un delito debe ser sometida a una pericia psiquiátrica para determinar si comprendía la criminalidad del hecho”, señaló. En ese sentido, sostuvo que no existe un criterio neurofisiológico uniforme que justifique la cifra elegida y comparó la legislación argentina con la de países vecinos: Brasil fija la imputabilidad a los 12 años, Uruguay a los 13 y Chile a los 14.

Evaluación individual y resocialización

Berni explicó que la imputabilidad implica la capacidad de afrontar un proceso penal con garantías y remarcó que, según la Constitución y el Código Penal, la pena tiene como objetivo la resocialización. Por eso, defendió un enfoque basado en análisis individuales. “Así como en los adultos un juez pide un test psiquiátrico para determinar si comprendió la criminalidad del hecho, con los menores debería ser exactamente igual”, argumentó.

También cuestionó la falta de previsiones operativas del proyecto. A su entender, la ley carece de mecanismos concretos, presupuesto y espacios adecuados para llevar adelante procesos de resocialización. “Si usted pide bajar la edad de imputabilidad, es para comenzar un camino de resocialización. Pero esta ley ni siquiera contempla los mecanismos, el presupuesto ni los lugares para hacerlo”, advirtió.

El caso de La Plata y el funcionamiento del sistema

Durante la entrevista, el exministro recordó el crimen de Kim Gómez en La Plata, cuyo juicio a los acusados está próximo a comenzar. Señaló que uno de los menores implicados había sido detenido días antes por un robo y luego restituido a sus padres por decisión judicial.

Para Berni, ese episodio refleja fallas del sistema actual. Consideró que los menores involucrados deberían haber enfrentado un proceso judicial que habilitara, en caso de una condena, un recorrido de resocialización. “Hoy el sistema los deja afuera y mañana los vuelve a castigar sin lógica alguna”, sostuvo.

Riesgos y cuestionamientos legales

El exfuncionario también alertó sobre posibles consecuencias no deseadas de la reforma. Según planteó, las organizaciones narcocriminales podrían intensificar la captación de menores cada vez más jóvenes para utilizarlos en actividades delictivas.

“Si bajás la edad, solo lográs que empiecen más rápido en el delito. Ahora los van a buscar cada vez más chicos, ‘soldaditos’ que venden droga”, afirmó. Asimismo, criticó la propuesta de instalar módulos para menores en cárceles de adultos, al considerar que esa medida “no resuelve absolutamente nada” y profundiza los problemas estructurales.

Finalmente, Berni advirtió que el proyecto podría entrar en conflicto con legislaciones provinciales y eventualmente ser declarado inconstitucional. A su juicio, la forma en que se impulsa la reforma podría generar tensiones con principios establecidos en la Constitución y el Código Penal.