Tomás Aranda heredará la camiseta número 10 de Boca Juniors

El juvenil de 19 años asumirá la responsabilidad de llevar el histórico dorsal tras la partida del uruguayo Edinson Cavani.

El juvenil de 19 años se perfila como el conductor del equipo para el próximo semestre., generada por IA

La camiseta número 10 de Boca Juniors volvió a encontrar dueño. Luego de la salida de Edinson Cavani, quien dejó vacante uno de los dorsales con mayor peso e historia dentro del fútbol argentino, la dirigencia y el cuerpo técnico decidieron que Tomás Aranda será quien asuma esa responsabilidad de cara al nuevo semestre.

Con apenas 19 años, el talentoso mediocampista surgido de las divisiones inferiores del club de la Ribera recibió una distinción que representa tanto un fuerte reconocimiento a su proyección como una enorme exigencia deportiva para el futuro inmediato.

El legado de Edinson Cavani

La partida del delantero uruguayo dejó vacante una de las camisetas más emblemáticas del fútbol mundial., generada por IA

 

La decisión llega en un momento de plena consolidación para el joven futbolista. Después de haber completado un semestre de gran crecimiento en la Primera División, Aranda se ganó un lugar importante dentro del plantel profesional y comenzó a responder con actuaciones que despertaron rápidamente la ilusión de los hinchas xeneizes.

Su rendimiento dentro del campo de juego no pasó inadvertido, logrando establecerse como una de las apariciones más prometedoras de la cantera del club en el último tiempo. Ahora, le tocará portar un número cargado de mística, que en el pasado reciente utilizaron figuras de la talla de Diego Maradona, Carlos Tevez y el propio Edinson Cavani.

La confianza de Juan Román Riquelme

Desde su paso por las categorías juveniles, el nombre del volante creativo figuraba entre los proyectos con mayor proyección de la institución. Su evolución técnica y física fue seguida muy de cerca por el Consejo de Fútbol y, especialmente, por el presidente del club, Juan Román Riquelme.

El máximo ídolo de la institución siempre destacó las condiciones futbolísticas del juvenil y apostó decididamente por su maduración dentro de la estructura del primer equipo. El otorgamiento de la mítica camiseta número 10 ratifica la confianza depositada en su juego para convertirse en el nuevo eje creativo de Boca Juniors.