Bahía Blanca perdió 15.000 puestos de trabajo en los últimos dos años
Un informe basado en datos del INDEC y el IIESS-CONICET-UNS revela un fuerte deterioro del mercado laboral en la ciudad, con una caída estrepitosa de la tasa de empleo que ya alcanza niveles críticos al cierre de 2025.
El panorama laboral en Bahía Blanca presenta señales de alerta roja tras conocerse las estadísticas oficiales correspondientes al cuarto trimestre de 2025. Los números, que reflejan el impacto de la política económica actual, muestran un empeoramiento generalizado en los índices de desocupación, actividad y empleo, consolidando una tendencia negativa que se arrastra desde 2023.
Radiografía de la crisis: menos empleo y más búsqueda
Según los datos procesados, la tasa de empleo —que mide la proporción de personas que efectivamente tienen un trabajo— sufrió una contracción significativa. Mientras que a fines de 2024 el índice se ubicaba en el 45,1%, el cierre de 2025 marcó un piso del 43,4%. Esta caída es aún más dramática si se observa la perspectiva histórica: en el segundo trimestre de 2023, la tasa era del 48,1%.
Esta diferencia de casi 5 puntos porcentuales en una ciudad de aproximadamente 336.000 habitantes se traduce en la pérdida estimada de 15.000 puestos de trabajo en apenas dos años.
Por su parte, la desocupación —personas que no tienen empleo pero lo buscan activamente— también mostró un ascenso preocupante en la comparación interanual. El índice pasó de un piso del 4,4% a fines de 2024 al 6,4% actual, habiendo tocado incluso un pico del 7,5% durante el segundo trimestre del año pasado.
La subocupación: el nuevo fenómeno alarmante
Más allá de quienes están sin trabajo, los investigadores del IIESS-CONICET-UNS advierten sobre el crecimiento de la subocupación. El Dr. en Economía Gustavo Burachick destacó que el 18% de la Población Económicamente Activa (PEA) de Bahía Blanca se encuentra en esta categoría.
«La subocupación es el nuevo fenómeno al que hay que prestarle atención», señaló Burachick. El especialista explicó que este grupo está compuesto por personas que, aun teniendo un empleo, buscan activamente otra ocupación porque sus ingresos o carga horaria son insuficientes, pero no logran conseguirla.
Caída en la actividad
Finalmente, la tasa de actividad, que engloba tanto a ocupados como a desocupados, también registró una baja de 0,9 puntos porcentuales, contrayéndose del 47,2% al 46,3%. Este indicador sugiere que un sector de la población ha dejado incluso de participar activamente en el mercado laboral local, ya sea por desaliento o cambios en las condiciones socioeconómicas de la región.

