Las ventas minoristas cayeron 1,6% en octubre y profundizan la crisis del consumo bajo el modelo libertario
El consumo interno en la Argentina continúa sin dar señales de recuperación y expone de forma cruda las graves consecuencias del programa económico nacional. De acuerdo con el último relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 1,6% interanual durante el mes de octubre. Aunque la medición desestacionalizada arrojó una leve variación positiva del 0,3% en comparación con septiembre, el dato resultó insuficiente para torcer el rumbo de un escenario fuertemente contractivo: en los primeros diez meses de 2026, la actividad comercial acumula un retroceso real del 2%.
El informe técnico elaborado por la entidad empresarial refleja un panorama social sumamente complejo, signado por la pérdida del poder adquisitivo y las crecientes dificultades de las familias para cubrir las necesidades básicas. En ese marco, el comportamiento del público consumidor mostró una marcada concentración en productos de primera necesidad y de menor valor unitario, mientras que las compras de bienes durables o de mayor costo quedaron postergadas por la falta de liquidez, el encarecimiento de los ingresos y las crecientes limitaciones para acceder a líneas de financiamiento accesibles.
Comportamiento dispar por sectores: desplome en Alimentos, Farmacia y Construcción
Al analizar los siete rubros relevados por la entidad, el impacto de la recesión exhibió matices pero ratificó la gravedad de la coyuntura. Los sectores que lograron anotar subas interanuales fueron Calzado y marroquinería junto con Textil e indumentaria, ambos con un avance del 3,6%, impulsados principalmente por promociones y la liquidación de temporadas anteriores. Asimismo, el rubro de Perfumería anotó un tímido crecimiento del 0,8%.
En la vereda opuesta, cuatro de las actividades fundamentales de la economía diaria terminaron el mes de octubre en terreno fuertemente negativo. La caída más pronunciada la encabezó el sector de Farmacia, con un desplome del 3,7%, lo que evidencia la dramática interrupción o discontinuación de tratamientos médicos en miles de hogares. Le siguió de cerca el rubro de Alimentos y bebidas, con una contracción del 3,5% interanual, marcando el duro impacto del costo de la canasta básica en las mesas argentinas. Por su parte, Ferretería, materiales eléctricos y materiales de construcción cayó un 3,4% ante el parálisis de la actividad edilicia, mientras que Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registró un retroceso del 0,5%.
Ventas online, costos operativos en alza y parálisis en la inversión PyME
El relevamiento de CAME detectó a su vez un incremento del 17,7% en las operaciones concretadas a través de canales digitales por parte de comercios que cuentan con local físico a la calle. No obstante, las pymes advirtieron que esta modalidad no alcanza para compensar el fuerte aumento de los costos fijos, el impacto desmedido de las tarifas de servicios públicos y los desproporcionados precios de reposición, a lo que se suma la severa competencia desleal de grandes cadenas mayoristas e importaciones ingresadas a través de plataformas de comercio electrónico.
Ante la marcada falta de liquidez en la calle, los negocios minoristas se vieron obligados a apelar de forma sistemática a descuentos por pago al contado y al financiamiento en cuotas cortas con tarjetas de crédito para sostener el flujo de caja. La consigna predominante entre las pymes bonaerenses y del país es resguardar el capital de trabajo, liquidar stock para cubrir costos fijos y suspender cualquier plan de inversión o expansión.
Las expectativas del sector comercial para los próximos meses reflejan una extrema cautela y preocupación. El 51,9% de los comerciantes consultados por CAME afirmó que su situación se mantuvo sin cambios respecto de octubre del año pasado, mientras que un 41% aseguró que su nivel de actividad empeoró. Apenas el 7,1% manifestó haber experimentado alguna mejora. En cuanto a las decisiones de capital, el 54,9% de los comerciantes sostuvo que no es un buen momento para realizar inversiones, el 29,3% no tiene una postura definida y apenas el 15,8% considera que existen condiciones propicias para desembolsar recursos.
El modelo de recesión nacional frente a la contención de la Provincia y el Municipio
Las dramáticas cifras de caída de ventas informadas por CAME ponen al descubierto el fracaso del plan económico implementado por la administración nacional de Javier Milei. La política de ajuste ortodoxo, la quita de subsidios, los tarifazos desmedidos y el congelamiento de salarios y jubilaciones han destruido el mercado interno, golpeando sin piedad al comercio de cercanía y a las pymes que constituyen el motor del empleo local.
Esta realidad de asfixia económica contrapone de forma absoluta con las políticas de fomento al consumo, defensa de la producción e inversión pública que encabezan el gobernador Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires y el intendente Federico Susbielles en el municipio de Bahía Blanca. Frente al abandono de la Casa Rosada, el Estado provincial bonaerense y la gestión municipal bahiense afianzan diariamente herramientas concretas de acompañamiento comercial, programas de créditos a tasa subsidiada, descuentos mediante la Cuenta DNI y un constante plan de obras públicas que dinamiza la actividad de las PyMEs y resguarda los puestos de trabajo en toda la región.

