«AFA somos todos»: el desafiante posteo de Chiqui Tapia ante la inminente parálisis del fútbol argentino
Tras una reunión de urgencia en Ezeiza, los clubes de la Liga Profesional decidieron suspender la próxima fecha en respaldo a la conducción de la AFA. El conflicto escala tras las denuncias de ARCA por presunta evasión fiscal que salpican a la cúpula dirigencial.

La frase «AFA SOMOS TODOS», escrita en mayúsculas, funcionó como un cierre de filas de la dirigencia frente al avance de la causa judicial liderada por el juez Diego Amarante, que investiga presuntos delitos de evasión impositiva por parte de la entidad madre del fútbol nacional, involucrando también al tesorero Pablo Toviggino.
Un paro de alcance nacional La decisión, gestada en el Predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza, implica la suspensión de la fecha 9 de la Liga Profesional, prevista entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo. La medida de fuerza no se limitará a la élite, sino que se extenderá a todas las categorías del ascenso y ligas del interior, en lo que representa un gesto de poder sin precedentes ante los organismos de control del Estado.
«Los dirigentes, por decisión unánime, solicitaron suspender la actividad en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino», reza el comunicado oficial. Desde el entorno de Tapia sostienen que la investigación judicial es un «embate» coordinado contra la autonomía de la institución.
El futuro inmediato del torneo Mientras Chiqui Tapia exhibe el apoyo de los clubes de Primera División con fotos de la reunión en Ezeiza, el impacto de la suspensión genera incertidumbre en los hinchas, los abonados a la televisión y los patrocinadores. La parálisis del jueves 5 al domingo 8 de marzo obligará a una reprogramación forzada de un calendario que ya se encontraba ajustado.
El conflicto entre la AFA y el organismo recaudador (ARCA) ha dejado de ser un trámite judicial para convertirse en un enfrentamiento político de alto nivel. Con el grito de guerra «AFA somos todos», la conducción del fútbol argentino apuesta a la paralización de la pasión nacional como principal herramienta de defensa.

