Alarma Social: Más de 180 Femicidios en lo que va de 2025 y el 40% fueron cometidos por parejas
La violencia machista no cede: las cifras superan los 180 crímenes de género en Argentina, con el hogar y las relaciones íntimas como los principales escenarios de riesgo. Los observatorios exigen la reactivación urgente de políticas públicas.
Las cifras de violencia de género en Argentina en lo que va del año 2025 alcanzan un nivel de alarma, confirmando una realidad que golpea y evidencia la insuficiencia de las políticas de prevención y protección. Según el relevamiento de diversos observatorios de la sociedad civil, la cantidad de femicidios ya superó la marca de los 180 casos en el transcurso del año, lo que equivale a que una mujer es asesinada por motivos de género cada aproximadamente 34 o 36 horas en el país.
El dato más contundente y desolador del panorama es la identidad de los agresores. Los informes señalan que aproximadamente el 40% de los femicidios (otras fuentes indican incluso porcentajes superiores) fueron cometidos por las parejas o exparejas de las víctimas. Este patrón se mantiene constante a lo largo de los años y subraya que el mayor riesgo para las mujeres reside en su círculo más íntimo y, paradójicamente, en el lugar que debería ser el más seguro: su propia casa.
El Hogar, un Escenario de Peligro
El análisis de los observatorios, elaborado a partir del seguimiento de medios gráficos y digitales en todo el país, ratifica que el domicilio de la víctima o la vivienda que compartía con el femicida es el lugar donde ocurre la mayoría de los crímenes. Este hecho no solo visibiliza la violencia doméstica como un factor preponderante en los femicidios, sino que también pone en tela de juicio la efectividad de las medidas de protección a distancia.
Los datos recolectados, que a fines de septiembre de 2025 ya ubicaban la cifra de femicidios en torno a los 178 y 180, indican además que:
- Pocas denuncias previas: Solo un bajo porcentaje de las víctimas (alrededor del 15% según algunas mediciones) había realizado una denuncia formal contra su agresor. De este grupo, una porción mínima contaba con medidas de protección activas al momento de ser asesinadas.
- Intento de Femicidio Alarmante: El número de intentos de femicidio en el mismo periodo también es elevado, superando los 260, lo que se traduce en casi un intento por día.
- Víctimas Colaterales: Una cantidad significativa de niños, niñas y adolescentes quedan huérfanos a causa de estos crímenes, un drama silenciado que requiere una respuesta estatal integral.
El Grito de la Sociedad Civil: Exigencia al Estado
Diversas organizaciones de la sociedad civil y observatorios han alzado la voz, denunciando que el persistente aumento o, al menos, la falta de descenso en las cifras es una consecuencia directa del vaciamiento y la desarticulación de programas y políticas públicas destinados a prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género.
«Lejos de solucionarse la problemática, se agudiza», sostienen los referentes de estos espacios, quienes exigen al Gobierno la urgente aplicación de la Ley Micaela y la creación de instrumentos y partidas presupuestarias que garanticen una protección real a las víctimas. La crítica se centra en la falta de respuestas efectivas del Estado y el riesgo de que la problemática se naturalice, pese a los esfuerzos de visibilización que la sociedad civil mantiene desde el primer Ni Una Menos en 2015.
La Defensoría del Pueblo de la Nación y otros organismos que monitorean la violencia letal por motivos de género coinciden en la necesidad de generar estadísticas de género con rigor para diseñar, implementar y evaluar políticas públicas. Mientras el debate político se centra en otros temas, la realidad muestra que la violencia machista sigue siendo una emergencia nacional que cobra vidas a diario, con los vínculos más cercanos convertidos en la principal amenaza.

