«No están infectados con ninguna enfermedad. Son inofensivos y un poco asustadizos», aclaró Gregory Alexander, jefe de la Policía local. También informó que en su mayoría son hembras que pesan no más de 3 kilos y, que al ser tan pequeñas, no son utilizadas en pruebas.
Los empleados del laboratorio intentan recuperar a los ejemplares de macacos rhesus, y aseguraron que los tienen «localizados e intentan atraerlos con comida». «Los cuidadores los conocen bien y por lo general pueden hacer que regresen con fruta o un pequeño obsequio«, añadió Alexander para un medio local.
Las autoridades pidieron a los ciudadanos que cierren puertas y ventanas para que los animales no puedan esconderse, y en el caso de ver un ejemplar, llamar inmediatamente al 911 para que los trabajadores puedan ir al lugar y atraparlos. «No hay casi ningún peligro para el público», finalizó el Policía.