Alerta sanitaria en el país: confirman 112 casos de hantavirus y es la segunda cifra más alta de la historia

Un preocupante panorama epidemiológico vuelve a encender los alarmas en todo el territorio nacional tras la difusión del último balance del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Según los datos oficiales difundidos el martes 20 de octubre, la temporada 2025-2026 cerró con un alarmante registro de 112 infecciones confirmadas por hantavirus en Argentina, alcanzando una tasa de incidencia de 0,23 casos por cada 100.000 habitantes. Se trata de la segunda cifra más elevada desde que se tienen registros, quedando únicamente por detrás de la fatídica temporada 2018-2019, período en el que se notificaron 126 contagios en el marco del recordado y trágico brote con transmisión interhumana desatado en Epuyén, Chubut.

La magnitud de los números refleja la gravedad de una enfermedad zoonótica endémica que golpea con fuerza a distintas regiones del país, dejando al descubierto severas falencias en materia de prevención, vigilancia ambiental y respuesta sanitaria oportuna a escala federal.

La provincia de Buenos Aires encabeza los contagios en la región Centro

El desglose territorial consignado en el informe oficial muestra marcadas asimetrías y focos críticos a lo largo del mapa nacional. La región Centro del país se ubicó al frente del triste ranking sanitario de la temporada, acumulando 57 casos confirmados y una incidencia de 0,19 casos por cada 100.000 habitantes. La provincia de Buenos Aires se convirtió en el epicentro principal del virus dentro de esta zona al registrar 44 personas contagiadas, seguida por la provincia de Santa Fe con 8 notificaciones y Entre Ríos con 5 casos. Con estos indicadores, el territorio bonaerense alcanzó una tasa de 0,24 casos por cada 100.000 habitantes, uno de los picos más altos registrados en los últimos años.

Por su parte, el Noroeste Argentino (NOA) ocupó el segundo lugar por cantidad absoluta de notificaciones, pero registró la tasa de incidencia más elevada de toda la Argentina, ubicándose en 0,68 casos por cada 100.000 habitantes. En el NOA, la provincia de Salta reunió 33 contagios, mientras que Jujuy notificó los 8 restantes.

En tanto, la región Sur contabilizó 13 casos confirmados durante la temporada (siete en Río Negro, cinco en Chubut y uno en Neuquén), alcanzando una tasa regional de 0,41 por cada 100.000 habitantes. El dato más impactante de la Patagonia lo brindó la provincia de Río Negro, cuya incidencia se disparó de forma alarmante a 0,88 casos por cada 100.000 habitantes, alcanzando el valor más elevado de su historia reciente. En el Noreste Argentino (NEA) se consignó una única infección en la provincia de Formosa (incidencia de 0,02), mientras que en la región de Cuyo no se registraron notificaciones durante el período analizado.

Patrones estacionales, variantes del virus e investigación de brotes interhumanos

El informe del Ministerio de Salud detalla que el hantavirus mantiene una altísima concentración estacional. El 85% de los contagios examinados se produjeron entre los meses de octubre y mayo, observándose la mayor densidad de notificaciones entre noviembre y enero. Sin embargo, en el NOA el incremento estacional suele adelantarse, manifestando un pico de contagios durante octubre y noviembre.

Respecto a la distribución ecorregional de las variantes de Ortohantavirus, el relevamiento científico asoció:

  • Yungas: variante Orán.

  • Bosques Patagónicos: variante Andes.

  • Delta e Islas del Paraná: variante Lechiguanas.

  • Pampa: variante Buenos Aires.

Durante esta última temporada, la aparición de las cepas coincidió con sus áreas geográficas históricas, a excepción de una llamativa infección registrada en un residente de Río Colorado (Río Negro), una zona no endémica que motivó un operativo de captura de roedores y análisis microbiológicos que descartó la circulación local del virus.

El punto más delicado del balance epidemiológico radica en la confirmación de episodios de posible contagio persona a persona. En Cerro Centinela, Chubut, se identificó un brote intrafamiliar de tres casos donde los análisis genómicos determinaron una similitud del 99,99% entre las muestras humanas, confirmando una cadena de transmisión interhumana. Situaciones similares de sospecha de contagio directo se investigaron en un brote detectado en la ciudad de Bariloche y a bordo de un crucero turístico que zarpó desde el puerto de Ushuaia el pasado 1 de abril.

El abandono de la salud pública nacional frente al esfuerzo de las gestiones provincial y municipal

El alarmante avance del hantavirus en Argentina pone al descubierto las consecuencias del sistemático desmantelamiento de la salud pública llevado a cabo por la administración nacional de Javier Milei. La parálisis de programas de prevención, el recorte de fondos para la investigación epidemiológica y la desarticulación de los insumos de diagnóstico por parte de la Casa Rosada dejan desprotegidas a miles de familias trabajadoras que habitan en zonas rurales y periurbanas de riesgo.

En abierto contraste con el ajuste libertario, la provincia de Buenos Aires conducida por el gobernador Axel Kicillof y el municipio de Bahía Blanca bajo la gestión del intendente Federico Susbielles continúan multiplicando esfuerzos para sostener el sistema sanitario público. Fortaleciendo los operativos de control de plagas, garantizando insumos de laboratorio, desplegando campañas de concientización comunitaria y manteniendo la vigilancia epidemiológica en los barrios y sectores portuarios, la Provincia y el Municipio reafirman que la salud es un derecho humano inalienable que solo un Estado presente y comprometido puede garantizar frente a la desidia nacional.