Bullrich prometió “procesos ordenados” y descartó acuerdos con el kirchnerismo en el Senado

Last Updated: 23 de noviembre de 2025By

Varios senadores habrían valorado que la actual ministra de Seguridad se convierta en la única interlocutora directa con la Casa Rosada.

Auna semana del cierre de sesiones ordinarias, el Senado argentino ya se reorganiza de cara al recambio legislativo del 10 de diciembre. En este escenario, Patricia Bullrich, actual ministra de Seguridad y futura jefa de La Libertad Avanza en la Cámara alta, comenzó una ronda de conversaciones con distintos bloques dialoguistas.

Según confiaron legisladores a Infobae, Bullrich garantizó que habrá “procesos ordenados” y “cero acuerdos” con el cristinismo, planteando así una estrategia clara frente a la bancada que lidera José Mayans. Varios senadores valoraron que Bullrich se convierta en la única interlocutora directa con la Casa Rosada, una figura ubicada en “ambos lados del mostrador”, lo que daría mayor previsibilidad al funcionamiento parlamentario. No obstante, algunos legisladores recordaron promesas incumplidas y tensiones del pasado, reclamando coherencia desde diciembre.

En medio de versiones y tanteos legislativos, Bullrich transmitió que la reforma laboral sería una de las prioridades de La Libertad Avanza. Aunque un grupo de senadores no mostró resistencia a debatirla, otros pidieron prudencia en la presentación y en la comunicación del proyecto por su peso simbólico. Desde un despacho oficialista advirtieron: “Imagino un listado abultado de invitados. Y no podés frenar eso. Sería un milagro aprobarla en febrero o marzo acá”. A la vez, legisladores de LLA reconocieron que si el oficialismo “quema rápido” sus herramientas o decide confrontar con gobernadores aliados, podría resentirse su capital político de cara a los próximos años.

Mientras tanto, el cristinismo senatorial, liderado por Mayans, intentó mostrarse cohesionado en una cena reciente, aunque la foto posterior exhibió ausencias que debilitaron la señal de unidad. El sector sigue sin revisar su actuación durante la gestión de Alberto Fernández y mantiene a figuras históricas como Germán Martínez y el propio Mayans en los espacios de conducción. A esto se suman tensiones internas, rumores malintencionados y maniobras para negociar cuestiones locales, como el caso del pampeano Pablo Bensusán, quien aclaró que no abandonará el Frente de Todos salvo que se impongan condiciones extremas.

De cara a la nueva composición parlamentaria, el Frente de Todos contará con 28 senadores, incluidos cuatro de Convicción Federal. Si el Gobierno lograra fragmentar parte de este espacio, el interbloque podría perder capacidad para asegurar los dos tercios en temas sensibles. Este escenario entusiasma a los bloques dialoguistas, que esperan señales claras desde el Ejecutivo sobre su agenda legislativa. El desafío para el oficialismo será equilibrar urgencias, mayorías y tensiones internas en un Senado que llega convulsionado a fin de año y donde Bullrich emerge como pieza clave del nuevo tablero político.