Caputo pidió responsabilidad a concejales y no vender espejitos de colores a los vecinos
La presidenta del Concejo Deliberante instó a los ediles a presentar proyectos realizables en el marco de la sesión celebrada en el barrio Bella Vista. Advirtió sobre la tentación de generar expectativas que no figuran en el presupuesto municipal.
En una nueva jornada de acercamiento institucional, el Concejo Deliberante trasladó su actividad legislativa al corazón del barrio Bella Vista. La iniciativa, impulsada por la presidencia del cuerpo a cargo de Gisela Caputo, busca romper la barrera administrativa y llevar el debate democrático directamente a los vecinos en su territorio. El encuentro, desarrollado en el salón de calle Rincón 555, despertó un notable interés no solo en los residentes locales, sino también en instituciones de sectores aledaños como Tiro Federal, La Falda y Miramar.
Minutos antes del inicio del plenario, Caputo se refirió a la importancia de este formato de «sesiones en los barrios», pero lanzó una advertencia contundente hacia el resto de los concejales. La funcionaria reclamó «responsabilidad» a la hora de elaborar y presentar expedientes, haciendo énfasis en la necesidad de que las propuestas sean técnica y financieramente viables.
El foco en la viabilidad presupuestaria
La presidenta del cuerpo legislativo fue crítica con aquellos proyectos que, bajo una mirada electoralista, prometen soluciones de infraestructura imposibles de ejecutar de manera inmediata. «Hay que ser un poco más creativos y pensar un poco más, no estar pidiendo cosas que sabemos que por ahora no se pueden realizar», sentenció.
Caputo ejemplificó esta situación con el pedido recurrente de asfalto total para sectores periféricos. Explicó que tales obras forman parte de una planificación técnica exhaustiva que debe ser contemplada en el presupuesto anual del Ejecutivo municipal. Según su visión, presentar proyectos de este tipo en una sesión barrial sin sustento real constituye un engaño hacia la ciudadanía: «Meter ese tipo de cosas no tendría sentido, es mentirles a los vecinos, generar expectativas que sabemos que no se van a cumplir».
Contra la demagogia política
El reclamo de la titular del Concejo no se limitó a lo administrativo, sino que tuvo un fuerte componente ético. Caputo instó a sus pares a evitar la tentación de «sobresalir» mediante el uso de estos espacios de participación para beneficio personal o partidario. Utilizó la expresión «vender espejitos de colores» para describir las promesas vacías que suelen aparecer cuando los políticos entran en contacto directo con los reclamos territoriales.
Durante la sesión se trataron diversos expedientes vinculados específicamente a la zona de Bella Vista y alrededores. La funcionaria destacó que el objetivo principal es que los concejales de todas las bancadas conversen con las instituciones y trasladen los problemas reales a soluciones factibles, manteniendo siempre un diálogo honesto sobre las capacidades de respuesta de la administración municipal en el contexto actual.

