Combustibles: el peso de los impuestos en Argentina frente a la tendencia global de rebajas
Mientras ocho países redujeron temporalmente la carga tributaria para aliviar el bolsillo de los consumidores, en el mercado local los impuestos representan casi la mitad del precio final y se han convertido en un pilar clave de la recaudación fiscal.
El mercado global de los combustibles atraviesa un período de extrema volatilidad derivado del conflicto bélico en Medio Oriente, que ha impulsado la cotización del barril de crudo Brent por encima de los USD 100. Ante este escenario, la respuesta de los Estados ha sido dispar: mientras diversas potencias y países de la región optaron por sacrificar recaudación para contener los precios en surtidor, Argentina mantiene una de las cargas impositivas más altas, equivalente al 46,6% del valor que paga el usuario.
De acuerdo con un relevamiento de Global Petrol Prices, ocho naciones (cinco europeas, dos latinoamericanas y una asiática) implementaron rebajas temporarias en sus esquemas tributarios con el fin de proteger a los automovilistas. En contraste, Argentina se ubicó en el puesto 24 entre los países con mayores aumentos, registrando una suba del 23,8% en el período reciente. En América Latina, la lista de incrementos es liderada por Perú (+35,6%) y Guatemala, mientras que a nivel global los picos se dieron en Myanmar (+100%) y Filipinas (+71,6%).
En el plano local, la estrategia oficial se ha centrado en la postergación de los ajustes más que en la reducción de la alícuota. A través del Decreto 217/2026, el Poder Ejecutivo nacional trasladó al 1° de mayo la entrada en vigencia de los incrementos pendientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Esta medida busca evitar un impacto inmediato en el índice de inflación, considerando que el precio de la nafta ya alcanzó los $ 2.000 en promedio, acumulando un ajuste del 19% solo en el último mes.
La resistencia a bajar los impuestos tiene una explicación puramente fiscal. En el actual contexto de ajuste, la recaudación por combustibles representó el 3,3% del total de ingresos del Estado en marzo y fue uno de los pocos rubros que mostró un crecimiento real, con un salto del 35,3%. Según datos de la consultora Focus Market, de cada litro vendido, el 41,5% corresponde a impuestos nacionales, el 3% a las provincias y el 2,1% a los municipios.
Por su parte, la petrolera estatal YPF ha funcionado como un dique de contención parcial, trasladando solo un tercio del alza internacional del Brent al mercado interno y manteniendo los precios congelados por un plazo de 45 días. Sin embargo, el atraso real de los impuestos, que por ley deben actualizarse trimestralmente según el Índice de Precios al Consumidor, sigue generando una presión latente sobre los surtidores para el segundo trimestre del año.


