Condena por abuso agravado: 15 años de prisión para un hombre que violó a la hija de su pareja
El Tribunal en lo Criminal N.º 3 de Bahía Blanca dictó una severa condena de 15 años de prisión para un hombre que abusó sexualmente de la hija de su pareja durante un período de tres años. La sentencia fue resultado de una investigación exhaustiva llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 14.
El caso: Abusos sistemáticos y convivencia
Los hechos por los cuales el hombre fue hallado culpable y condenado se desarrollaron entre los años 2016 y 2019. Según la investigación a cargo del fiscal Marcelo Romero Jardín, el acusado comenzó la relación con la madre de la víctima y convivieron en dos domicilios distintos de la ciudad.
El abusador se aprovechaba de la convivencia y de diferentes circunstancias para cometer los delitos contra la menor, quien en ese lapso tenía entre 6 y 9 años de edad. Los abusos incluyeron tocamientos y llegaron hasta el acceso carnal. Además, el condenado incrementó la gravedad de sus actos mediante la exhibición de videos con contenido sexual, exponiendo a la niña a material inapropiado y traumático.
Para garantizar su silencio y la impunidad, el agresor sometía a la víctima a constantes amenazas. Específicamente, la niña era intimidada para que no revelara lo que sucedía bajo la advertencia de que, si lo hacía, todos en el entorno familiar «iban a terminar presos», ejerciendo así un control psicológico sobre la menor.
El juicio y la confesión no valorada como atenuante
Durante el debate oral y público ante el Tribunal, el acusado admitió ser el autor de los abusos. En su declaración, intentó justificar sus acciones, aunque sin dar una explicación coherente: «No encuentra ninguna explicación. No sé lo que me pasó», manifestó.
Pese a la confesión y a la solicitud de su defensor de considerar el arrepentimiento como un atenuante en la pena, los jueces del Tribunal en lo Criminal N.º 3 determinaron que este gesto no era «sincero y efectivo en relación a la víctima». Por esta razón, la confesión no fue valorada para reducir la condena, poniendo en el centro la reparación y la justicia para la menor.
La calificación penal y la sentencia
Finalmente, el hombre fue condenado como autor penalmente responsable de una serie de delitos graves que agravaron la pena por la relación de confianza y convivencia con la víctima.
La condena fue por el delito de:
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Abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia.
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Abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia.
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Corrupción de menores.
La sumatoria de estas agravantes y la sistematicidad de los abusos durante un largo periodo justificaron la imposición de la pena de 15 años de prisión, una de las condenas más altas que se aplican en este tipo de delitos. El fallo busca enviar un mensaje contundente contra este tipo de crímenes, especialmente aquellos cometidos dentro del ámbito familiar o de convivencia, donde la víctima se encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.

