Condenan a 6 años de prisión a un hombre que transportaba cocaína y tusi por la Ruta 3
El Tribunal en lo Criminal N.º 1 dictó la sentencia contra Tiziano Cuadrado tras un juicio abreviado. El imputado había sido interceptado en un operativo policial con un revólver Magnum 357 y diversas dosis de estupefacientes destinadas a la comercialización.
En un fallo dictado por el Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Bahía Blanca, se resolvió condenar a Tiziano Cuadrado a la pena de 6 años de prisión de cumplimiento efectivo. La sentencia, alcanzada mediante la modalidad de juicio abreviado, lo halló culpable de delitos vinculados al narcotráfico y a la tenencia ilegal de armamento de guerra.
La investigación, llevada adelante por la UFIJ N.º 19 bajo la instrucción del fiscal Mauricio Del Cero, permitió reconstruir los hechos ocurridos el pasado 28 de julio de 2025. En aquella oportunidad, Cuadrado circulaba a bordo de un Fiat Uno sobre la Ruta Nacional N.º 3, a la altura del kilómetro 678, cuando fue interceptado por un operativo de control policial de rutina.
El hallazgo y la evidencia
Durante el procedimiento de identificación, los efectivos policiales observaron a simple vista un arma de fuego ubicada en el habitáculo, precisamente entre los asientos delanteros del vehículo. Ante el riesgo inminente, se aplicaron los protocolos de seguridad correspondientes y se procedió a una requisa exhaustiva del rodado.
El resultado del registro fue contundente. En el interior del automóvil, los uniformados hallaron:
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Un envoltorio de nylon con cocaína.
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Un recipiente metálico que resguardaba otros diez envoltorios fraccionados de la misma sustancia.
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Un material sintético que, tras los test de orientación, dio positivo para anfetaminas, droga conocida popularmente en el mercado ilegal como “tusi” o “cocaína rosa”.
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Un revólver calibre .357 Magnum, considerado un arma de guerra por su alto poder de fuego, para la cual el imputado no poseía autorización legal.
Fundamentos de la condena
Para la justicia, la forma en que se encontraba la droga (fraccionada en dosis pequeñas) fue un indicador inequívoco de que la misma estaba destinada a la venta directa a consumidores. Por este motivo, Cuadrado fue sentenciado como autor penalmente responsable de los delitos de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y portación de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal.
El fallo ratifica la severidad de las penas para quienes operan en el transporte de sustancias ilícitas por las rutas de acceso a la ciudad, combinando la infracción a la Ley de Drogas con el peligro que representa la portación de armas de grueso calibre.

