Condenaron a un hombre a casi cinco años de prisión por comercializar drogas en Bahía Blanca

El Tribunal en lo Criminal N.º 1 impuso la pena a Rodolfo Ariel Molina tras un juicio abreviado. La investigación de la UFIJ N.º 19 probó que vendía cocaína y marihuana mediante transferencias virtuales y puntos de entrega pactados.

El Tribunal en lo Criminal N.º 1 de Bahía Blanca condenó a Rodolfo Ariel Molina a la pena de 4 años y 10 meses de prisión de cumplimiento efectivo, tras hallarlo penalmente responsable de los delitos de comercialización de estupefacientes propiamente dicha y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en concurso ideal de delitos. La resolución judicial se dictó mediante la modalidad de juicio abreviado, luego de un exhaustivo trabajo de investigación llevado a cabo por las autoridades judiciales y policiales de la ciudad.

La causa estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 19, conducida por el fiscal Mauricio Del Cero. Según se logró acreditar en el expediente, las maniobras delictivas desarrolladas por Molina se extendieron de manera sostenida entre el 2 de octubre de 2024 y el 15 de enero de 2026. Durante ese lapso, el imputado concretaba la venta de cocaína y marihuana a través de entregas pactadas previamente en distintos puntos acordados con los compradores, utilizando además cuentas bancarias virtuales para recibir las transferencias dinerarias correspondientes a las transacciones ilegales.

El operativo decisivo que permitió desbaratar la actividad ilícita se llevó a cabo el 15 de enero de 2026. En esa fecha, personal policial perteneciente a la Comisaría Cuarta concretó un allanamiento ordenado por el Juzgado de Garantías N.° 2 en la finca del acusado, ubicada sobre la calle Capitán Montero al 2.200. Durante la diligencia en el inmueble, los efectivos lograron incautar varias dosis de cocaína fraccionadas y preparadas para su posterior distribución y comercialización.

Entre las piezas probatorias fundamentales acumuladas durante la instrucción se destacó el peritaje técnico realizado sobre el teléfono celular secuestrado a Molina durante el registro domiciliario. Los peritos hallaron dentro del dispositivo capturas de pantalla de las transferencias bancarias enviadas y recibidas, fotografías de cogollos de cannabis y numerosas conversaciones explícitas en las que se coordinaban precios, cantidades y lugares de entrega, elementos que resultaron determinantes e irrefutables para sostener la acusación y ratificar la condena impuesta por el tribunal.