Denuncian al gobierno de Chaco por un gasto de más de 200 millones de pesos en un festival en medio de la crisis
El gobierno de la provincia de Chaco, considerada la más pobre de Argentina según el INDEC, está en el centro de la polémica por el elevado gasto de más de 200 millones de pesos en la «Cabalgata de la Fe». Este festival contrasta fuertemente con la situación de los docentes y la falta de recursos en los comedores escolares.
En la provincia de Chaco, donde el 76,2% de la población vive bajo la línea de pobreza, el gobierno del gobernador Leandro Zdero realizó la «Cabalgata de la Fe», un evento que combinó religiosidad con un festival folclórico. El festival, que contó con el Chaqueño Palavecino como artista principal, implicó un gasto millonario que ha generado indignación.
Las contrataciones para el evento alcanzaron un costo total de más de 200 millones de pesos. Según los documentos, se destinaron 30 millones de pesos al Chaqueño Palavecino por una presentación de 45 minutos. El pago al artista fue descrito como un «servicio de asesoramiento» para supuestamente evadir impuestos. Además, se destinaron más de 15 millones de pesos a servicios de lunch en dos días, 40 millones a proyectores, pantallas y sonido, 20 millones a honorarios de asesoramiento para pantallas, 9.5 millones a alquiler de muebles y 13 millones a alquiler de carpas.
Este dispendio contrasta con la situación de los trabajadores estatales. Nancy Fus, una docente, denunció que trabajó tres meses sin cobrar y que su salario mensual de 600 mil pesos es insuficiente para mantener a su familia. Los pagos se demoran porque el gobierno sostiene que no tiene fondos.
A su vez, se ha denunciado que el gobierno provincial suspendió el envío de alimentos y recursos a comedores escolares del Impenetrable, donde muchos niños recibían su única comida del día. Según los docentes, los niños se «duermen en el banco» por el cansancio y el hambre. A pesar de los recortes y la crítica situación, el gobernador Zdero ha declarado: «El que no trabaja no va a cobrar» en referencia a la quita de becas a asistentes que realizaban tareas de apoyo escolar y psicológico, y trabajaban en geriátricos y hospitales por 50 mil pesos mensuales.
La política de Zdero es criticada por gastar en un «show» mientras aplica «austeridad», no aumenta sueldos y paraliza programas sociales.






