El Café Miravalles rinde un emotivo homenaje a Roberto Cambaré en el centenario de su nacimiento
El alma del folklore argentino revivió el pasado sábado 29 de noviembre en Bahía Blanca. En el marco del ciclo «Un vermut con la historia», el tradicional Café Miravalles fue el escenario de un sentido tributo a Roberto Cambaré, autor de la icónica zamba «Angélica», al cumplirse el centenario de su natalicio. El evento, que combinó anécdotas íntimas, música en vivo y el descubrimiento de una plaqueta conmemorativa, reafirmó el legado imborrable del artista y el valor de los espacios culturales que mantienen viva la identidad nacional.
Un viaje a las raíces: Bahía Blanca recuerda al maestro del folklore Roberto Cambaré
La música popular argentina tiene figuras cuya huella trasciende generaciones, y Roberto Cambaré (Vicente Cambareri, 1925-1979) es una de ellas. El pasado sábado 29 de noviembre, Bahía Blanca se sumergió en la esencia de su obra, celebrando el centenario de su nacimiento con un evento que evocó el espíritu de los viejos cafetines: «Un vermut con la historia», en el histórico Café Miravalles (Av. Cerri 777).
Roberto Cambaré, oriundo de Balcarce, dejó un legado que se cimentó en la guitarra y en la pluma. Adoptó su reconocido seudónimo por sugerencia de su gran amigo y colaborador, el «Potro» Horacio Guarany, a quien acompañó como guitarrista desde 1959. Esta colaboración fue fundamental para llevar varias de sus creaciones al reconocimiento masivo.
Sin duda, su obra más célebre es la zamba «Angélica», una pieza que ha sido interpretada por innumerables artistas y que se ha incrustado en el corazón del cancionero nacional. Su prolífica producción incluye títulos igualmente significativos como «Cómo se achica la vida» (en coautoría con Guarany), «Contando estrellas» y «La luna y el sol». La profundidad de su arte y vida quedó plasmada en su autobiografía de 1979, titulada Cholito y Yo.
La velada en el centenario café
El encuentro, que contó con un numeroso público, fue guiado por el escritor y gestor cultural José Valle, reconocido miembro de la Academia Nacional del Tango. Valle, con su admiración y profundo conocimiento del folklore, se encargó de desgranar la trayectoria de Cambaré, transportando a los asistentes a los momentos clave de su carrera artística.
El tributo no solo fue narrativo, sino también musical. La artista Gaby, «la voz sensual del tango», conmovió a la audiencia con bellísimas interpretaciones de «Angélica» y «Tú», demostrando cómo las composiciones de Cambaré fluyen con la misma intensidad en géneros variados.
El momento culminante de la noche fue la develación de una plaqueta conmemorativa con la imagen del maestro Cambaré. El emotivo acto estuvo a cargo de José Valle, acompañado por Karina Sánchez, directora de Turismo local, y Alejandro Miraballes, quien personifica el alma del café centenario. Este gesto simbólico se erigió como un testimonio permanente del cariño y la admiración que la ciudad de Bahía Blanca profesa por el ícono cultural.
A la calidez del recuerdo se sumó la cercanía personal con el aporte del periodista Dimas J. Pettineroli, quien compartió anécdotas personales sobre la amistad que lo unió a Cambaré, humanizando aún más la figura del artista para el público presente.
El broche de oro de la velada fue la música en vivo, a cargo de un talentoso grupo de intérpretes que incluyó a Flavia Tunessi, Carlos Porsel, Oscar Rodríguez, Margarita Gómez, «Cachi» Rodríguez y el joven Lucio Aman. Su participación no solo proporcionó un excelente marco musical, sino que también sirvió como prueba de que el legado de Cambaré es vital y continúa siendo abrazado por las nuevas generaciones.
«Un Vermut con la Historia» cumplió su misión de revivir costumbres tradicionales y necesarias: la reunión de amigos, la conversación familiar y la música espontánea. La noche se transformó en una vibrante celebración de la identidad nacional, asegurando que la obra y la memoria de Roberto Cambaré, cuya música toca el corazón del pueblo argentino, sigan resonando.


