El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo en 20 años

Según un informe de Ciccra, la pérdida del poder adquisitivo y el encarecimiento de los cortes desplomaron el mercado interno. El pollo y el cerdo ganan terreno en la mesa de los argentinos.

Las políticas de ajuste económico impulsadas por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, continúan impactando de lleno en los hábitos de consumo de los argentinos. La licuación de los salarios y el sostenido aumento de los precios generaron una fuerte contracción en el mercado interno, dejando como saldo el nivel de consumo de carne vacuna más bajo de las últimas dos décadas.

De acuerdo con el último informe elaborado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), durante mayo de 2026 el consumo per cápita se ubicó en apenas 47,5 kilos al año.

Exportaciones en alza, mercado interno en caída

Los datos correspondientes a los primeros cinco meses del año exponen una marcada dualidad en el sector ganadero:

  • Desplome local: El consumo aparente en el mercado interno alcanzó las 855.750 toneladas res con hueso entre enero y mayo, lo que representa una caída del 11,1% frente al mismo período del año anterior. Esto significa que los argentinos consumieron 106.700 toneladas menos.

  • Crecimiento externo: En contraste, las exportaciones mostraron un comportamiento favorable con un incremento interanual del 5,1%. Se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas, impulsadas principalmente por la fuerte demanda de Estados Unidos.

La brecha de precios y el salto hacia otras proteínas

El fuerte encarecimiento relativo de la carne vacuna frente a otras alternativas empujó a las familias a modificar su dieta. Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), si bien en mayo los cortes vacunos aumentaron solo un 0,1% (por debajo de la inflación mensual), la comparación interanual refleja una suba acumulada del 57,9% en los últimos doce meses.

Esta cifra supera ampliamente el 33,2% registrado por el Índice de Precios al Consumidor en el mismo lapso. Por su parte, las otras proteínas animales mostraron incrementos más moderados: el pollo fresco subió un 38,9% interanual y el pechito de cerdo un 23,6%.

En la actualidad, la diferencia en los mostradores es contundente:

  • Carne vacuna: $18.569 promedio por kilo.

  • Cerdo: $9.151 promedio por kilo.

  • Pollo: $5.048 promedio por kilo.

Ante este escenario, un análisis reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) reveló un dato histórico: el pollo logró sostener niveles de consumo cercanos a los 47 kilos por habitante al año, logrando empatar por primera vez en la historia reciente con la carne vacuna.