El freno de la actividad enfría las importaciones y agrava la crisis industrial

Un informe del Observatorio de Apyme revela que la caída del consumo interno reduce la compra de insumos en el exterior. Sin embargo, la persistencia de ingresos de productos finales profundiza la pérdida de empleos y el cierre de empresas, con Santa Fe como una de las provincias más afectadas.


El panorama industrial argentino atraviesa un proceso de reconfiguración forzado por la recesión. Según el último informe del Observatorio de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), el primer bimestre de 2026 muestra una desaceleración en el ritmo de las importaciones, aunque este fenómeno no responde a una estrategia de protección arancelaria, sino estrictamente a la caída en la actividad económica. La menor demanda interna ha reducido la necesidad de adquirir bienes intermedios (insumos) para la producción, mientras que la entrada de bienes finales continúa presionando a la manufactura local.

Números que alarman al sector productivo

Los datos relevados indican que las importaciones totales cayeron un 10,6% en el primer bimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. No obstante, al ampliar la mirada histórica, los niveles siguen siendo un 5,3% superiores a los registrados en 2024.

Esta dinámica evidencia una paradoja: hay un récord de empresas importadoras —11.460 registradas en febrero de 2026, la cifra más alta para ese mes desde 2019—, pero el volumen total se enfría debido a que el mercado interno no tiene capacidad de absorción. Los sectores más afectados por esta competencia son el textil, calzado y materiales de construcción, que muestran caídas de importación respecto a 2025 pero niveles muy elevados frente a 2024.

El impacto en el empleo y el tejido pyme

La combinación de una actividad económica en retroceso y una apertura que facilita el ingreso de productos terminados está erosionando el empleo formal. A nivel nacional, se estima una pérdida de 185.600 puestos de trabajo desde noviembre de 2023.

El caso de la provincia de Santa Fe resulta paradigmático para entender el daño en el corazón industrial del país:

  • Pérdida de empleo: 13.785 puestos de trabajo menos desde fines de 2023.

  • Sector manufacturero: Representa el 56,3% de los despidos en la provincia.

  • Cierre de empresas: Se contabilizaron 2.358 firmas menos en territorio santafesino hasta diciembre de 2025.

Maquinaria agrícola: de la producción nacional al récord de importación

El informe de Apyme dedica un capítulo especial a la maquinaria agrícola, sector estratégico para la región. Hasta 2023, la producción nacional ganaba terreno, pero esa tendencia se revirtió drásticamente. El caso de las sembradoras es el más crítico: tras años de ser un producto de fabricación íntegramente local, desde 2024 se registran niveles récord de importación.

Este desplazamiento de la industria local ya se tradujo en la pérdida de 988 empleos y el cierre de 14 empresas vinculadas al sector en Santa Fe. Los expertos advierten que, de continuar este modelo, la cadena de valor podría desarticularse, transformando al sector en un «enclave» con nula capacidad de traccionar al resto de la economía local.

Perspectivas y origen de los productos

En cuanto a la procedencia de lo que ingresa al país, China se consolida como el principal proveedor, seguida por Brasil y Estados Unidos. La preocupación de los empresarios pymes radica en que las importaciones de bienes finales caen en menor medida que las de insumos, lo que significa que el país está importando «trabajo extranjero» mientras la industria propia se apaga por falta de competitividad y demanda.