El massismo reclamó que el interior tenga protagonismo en la fórmula bonaerense para 2027
El debate interno en el peronismo de la provincia de Buenos Aires de cara a los comicios de 2027 sumó un nuevo y resonante capítulo político, luego de que el referente del Frente Renovador y exintendente de General Las Heras, Javier Osuna, exigiera públicamente que la próxima fórmula gubernamental del espacio incluya de manera ineludible a un dirigente proveniente del interior bonaerense. El planteo, formulado durante una entrevista en un canal de streaming, pone sobre la mesa la necesidad descentralizar la construcción política y ampliar la representación territorial más allá de los límites del Conurbano.
“Voy a pelear, voy a luchar, y se lo he dicho a propios y a no propios, para que en la fórmula de la gobernación que viene haya un hombre o una mujer del interior de la provincia de Buenos Aires”, enfatizó el exintendente y expresidente de AUBASA, marcando una postura firme respecto a la necesidad de otorgarle mayor peso institucional y de gestión a los 135 distritos que conforman el mapa provincial.
Descentralizar la política y superar la lógica de los 24 distritos
Durante su análisis, Osuna advirtió sobre los graves riesgos políticos que implica concentrar el armado partidario exclusivamente en el primer cordón del Conurbano bonaerense. A su criterio, reproducir esquemas cerrados conduce indefectiblemente al fracaso electoral: “Si nosotros no nos animamos a armar un proyecto más allá del primer cordón del Conurbano, lo único que hacemos es poner en marcha un nuevo motor para un auto que va indefectiblemente al principio de una nueva derrota”, alertó con crudeza.
Asimismo, el dirigente aclaró que su reclamo no constituye un ataque ni una descalificación hacia las capacidades de los dirigentes radicados en el conurbano, sino una interpelación necesaria para dejar atrás prácticas obsoletas. “Yo no tengo nada en contra de los compañeros del Conurbano ni pongo en duda sus capacidades. Lo que digo es que no se puede mirar desde acá, hay que mirarlo desde más arriba, y el interior nos está esperando”, sostuvo, al tiempo que sentenció su rechazo a los armados cupulares: “Me he aburrido realmente de que la política se cocine en 24 distritos. No voy a ser parte de ese menú y quiero estar sentado en la mesa para dar esta discusión”.
El impacto devastador del modelo nacional y respaldo a Sergio Massa
En otro tramo de su exposición, Osuna vinculó la urgencia de fortalecer la representación federal interior con el dramático impacto social y económico que las políticas del gobierno nacional de Javier Milei están provocando en los municipios bonaerenses. El referente massista denunció que el brutal ajuste fiscal, la caída abrupta del poder adquisitivo, la parálisis de la obra pública y la desinversión del Estado nacional golpean sin piedad a las economías regionales.
“Hay municipios que le dieron el apoyo a Milei con el 70% o el 80% de los votos, y hoy ven cómo les están cerrando las fábricas, no le alcanza la plata a los docentes, no le alcanza a los municipales y gran parte de la población se quedó sin laburo”, describió con preocupación, evidenciando el descontento popular frente al ahogamiento financiero impulsado desde la Casa Rosada.
De cara al proceso electoral venidero, Osuna abogó por la realización de elecciones internas dentro del peronismo para dirimir candidaturas con legitimidad democrática, al tiempo que ponderó la figura de Sergio Massa. Definió al líder del Frente Renovador como “el dirigente más capacitado del país” y recordó que en los comicios presidenciales previos estuvo muy cerca de imponerse gracias a la solidez de su propuesta política.
La cumbre del PJ y los reclamos por la paridad de género
Este debate territorial se da en sintonía con los movimientos que agitan la conducción del Partido Justicialista. Cabe recordar que, semanas atrás, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el propio Sergio Massa y el referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, encabezaron una cumbre clave en la Casa de La Pampa, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto a gobernadores provinciales (como Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella y Gerardo Zamora) y legisladores nacionales como José Mayans y Germán Martínez, con el propósito de unificar una estrategia de resistencia frente al modelo libertario y perfilar el horizonte electoral de 2027.
Sin embargo, aquella cumbre partidaria también dejó tensiones y reclamos internos, puntualmente vinculados a la representación de género en las esferas de decisión. La referente del peronismo federal Victoria Tolosa Paz cuestionó públicamente la falta de mujeres en la mesa chica del partido, advirtiendo con firmeza que “un peronismo sin mujeres es un peronismo sin pueblo”. Tolosa Paz reivindicó el rol histórico de las mujeres en el movimiento nacional —evocando las figuras de Eva Perón y Cristina Kirchner— y exigió que la paridad sea una realidad en los espacios donde se define el futuro político del espacio.
Este escenario de discusión amplia y plural que promueven los distintos sectores del peronismo bonaerense ratifica la necesidad de consolidar un proyecto inclusivo y federal, en franco contraste con la insensibilidad y el centralismo destructivo del gobierno nacional de Javier Milei. Esta sintonía constructiva encuentra su correlato en las gestiones provinciales lideradas por Axel Kicillof y en el trabajo cotidiano del municipio de Bahía Blanca bajo la intendencia de Federico Susbielles, quienes demuestran que es posible gobernar con sensibilidad social, defensa de la producción local y un Estado presente al servicio de las mayorías.

