El Peronismo Bonaerense Concreta un Gran Frente para Frentar la «Motosierra» de Milei
En una jornada política crucial, el Congreso del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires acordó ayer de manera colectiva la consolidación de un «gran frente» electoral. El objetivo primordial de esta alianza, según lo expresado por la dirigencia, es actuar como un «escudo» frente a las políticas de ajuste del gobierno nacional, buscar «frenar a la motosierra que hoy arrasa derechos y sueños» en la provincia y en toda Argentina. La medida representa un paso decisivo del peronismo bonaerense para reorganizar sus fuerzas de cara a las próximas elecciones legislativas.
La decisión, que se interpreta como un llamado a la unidad dentro del movimiento, reconoce la existencia de «miradas distintas sobre la experiencia fallida del Gobierno Nacional del FdT y sobre el camino a seguir para reparar aquella decepción». Sin embargo, el mensaje es claro: «hoy existe una urgencia que supera cualquier diferencia o disputa». Los dirigentes afirman que en sus recorridos y plenarios, «militantes, trabajadores y vecinos» les han pedido enfáticamente «vayan juntos», lo que impulsa la conformación de esta amplia coalición.
Duras Críticas al Gobierno Nacional y el «Autoritarismo de Milei»
El comunicado del PJ bonaerense no escatimó en críticas hacia la administración de Javier Milei. Se describe que la «motosierra se está volviendo cada vez más despiadada y el autoritarismo de Milei dejó de ser solo un discurso para convertirse en una durísima realidad». La lista de acusaciones es extensa e incluye «persecución de militantes, salvaje represión en las protestas, acoso sobre quienes critican, demonización de periodistas, condena a Cristina, ataque permanente desde el Estado a las mujeres y a las disidencias».
En el plano económico, el peronismo provincial sostiene que el plan actual «agudiza la desigualdad, multiplica las privaciones, aumenta el desempleo y castiga los pilares de nuestra Provincia: la producción y el trabajo». Se acusa al Gobierno Nacional de «desertar de sus obligaciones», de un «presidente que avanza en el desenfreno autoritario», con una «economía parada y la plata no alcanza». El documento sentenció: «Tristemente, teníamos razón. La Libertad Avanza y el PRO forman parte del mismo proceso de crueldad y desintegración que está padeciendo el país».
La Provincia como «Escudo» y Convocatoria a la Unidad Amplia
Desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, se afirma que se actúa cotidianamente como «escudo y red para atenuar el daño» de las políticas nacionales, a través de programas alimentarios, educativos y sanitarios, además de sostener la obra pública y «multiplicar los esfuerzos frente a la deserción del Gobierno Nacional». No obstante, se advierte que si Milei lograra más poder, tendría «menos inhibiciones y obstáculos para ir por más, por más desempleo, por más odio y por más motosierra». Por ello, el documento enfatiza la necesidad de «ponerle límites firmes» a este plan.
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, a cargo de la gestión, extendió una convocatoria a «cada compañera y compañero, a cada sindicato, a los movimientos sociales, a cada intendente y a cada dirigente del campo popular» a «dejar las diferencias para después y organizar la protección del pueblo bonaerense». Esta convocatoria se realiza en un contexto de tensión, con una provincia que «sufrió recientemente una insólita amenaza de intervención por parte de un presidente que no la conoce, que no la recorre y cuyos intereses ataca». [referencia a declaraciones públicas del gobierno provincial]
Frente a lo que se describe como la «doctrina del “sálvese quien pueda”», el PJ bonaerense sostiene que la historia y el futuro exigen «sumar fuerzas para frenar a Milei, sumar fuerzas para proteger al pueblo bonaerense». La defensa de la provincia es vista como el primer paso para un desafío mayor: «construir un frente social y político lo más amplio posible a través del cual podamos recuperar nuestro derecho al futuro y, en el 2027, poner al país en un camino de desarrollo justo, soberano y federal». El mensaje concluye con un tono esperanzador: «No estamos condenados a la pesadilla libertaria, hay otro camino y lo seguiremos construyendo».

