Finde al rojo vivo: ardieron los grupos de WhatsApp por el aumento de tasas municipales

Last Updated: 19 de enero de 2026By

La llegada de los nuevos valores de la Tasa de Servicios Urbanos generó una ola de reclamos vecinales. En algunos barrios, los aumentos superaron el 150% y cuestionan la falta de contraprestaciones acordes.

El último fin de semana estuvo marcado por el malestar vecinal ante la llegada de las boletas actualizadas de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU). Los nuevos montos provocaron una verdadera catarata de reclamos que rápidamente se trasladó a los grupos de WhatsApp barriales, donde vecinos de distintos puntos de la ciudad manifestaron su enojo y preocupación por los incrementos registrados.

En muchos casos, los contribuyentes señalaron que el impuesto municipal aumentó más del 150%, sin que ese salto se vea reflejado en una mejora concreta de los servicios que deberían recibir por parte del Municipio. La situación generó un fuerte debate sobre el criterio utilizado para calcular la tasa y la equidad en la distribución de las cargas tributarias.

“¿Tienen idea cómo se calcula la tasa municipal este año? En mi casa pasamos de pagar $81.000 anuales a $342.000, y los servicios siguen siendo los mismos de siempre, o incluso de peor calidad”, expresó uno de los tantos vecinos que se comunicó con la redacción de BHInfo, reflejando una queja que se repitió en numerosos mensajes.

El reclamo formal del barrio Paihuén

En el caso del barrio Paihuén, el descontento trascendió las redes sociales y llegó de manera formal a la mesa de entradas del Municipio. Vecinos y representantes de la Sociedad de Fomento presentaron una nota dirigida al intendente Federico Susbielles, en la que manifestaron su “profunda preocupación y disconformidad” por el reciente cambio en el sistema de cobro.

“Los abajo firmantes, vecinos del Barrio Paihuén y representantes de la Sociedad de Fomento, nos dirigimos a Ud. a fin de manifestar nuestra profunda preocupación y disconformidad ante el reciente cambio en el sistema de cobro de la tasa municipal, que pasa de ACL a Tasa por Servicios Urbanos (TSU)”, señala el inicio del documento.

En la nota, los vecinos advierten que, a partir de la nueva metodología, el barrio fue agrupado en la misma categoría que zonas con realidades muy distintas, como Altos de Palihue, Altos de Bahía, Altos del Pinar, San Ignacio, El Nacional, Los Horneros, Millamapu, Parque Norte, Las Cañitas, Las Magnolias y Palos Verdes, entre otros.

“La contraprestación de servicios que recibe el Barrio Paihuén dista considerablemente de la que cuentan los barrios mencionados, lo que nos lleva a entender que existe un error en la agrupación realizada o un desconocimiento de las reales condiciones de nuestro barrio por parte de las áreas competentes”, remarcaron.

Aumentos, rezonificación y un nuevo sistema de cálculo

El malestar no se explica únicamente por el incremento superior al 60% aprobado a fines de noviembre por el Concejo Deliberante. A ese ajuste se sumó un cambio en la forma de calcular la TSU, que comenzó a regir con la nueva boleta.

Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es la rezonificación de Bahía Blanca en ocho sectores, que ahora se utiliza como parámetro para definir el monto de la tasa. Desde el Municipio se explicó que, a partir de ahora, se tienen en cuenta factores como la ubicación, la dimensión de los terrenos y los servicios que se prestan en cada zona.

Sin embargo, los vecinos advierten que, en la práctica, se agrupan barrios con realidades muy diferentes, lo que genera fuertes inequidades. En algunos sectores, por ejemplo, hay una gran cantidad de calles de tierra, lo que impide el barrido regular; diferencias en la cantidad de luminarias, en los días de recolección de residuos y en el mantenimiento general del espacio público.

Un conflicto que recién comienza

Con la semana recién iniciada, el clima de descontento continúa creciendo y todavía es difícil dimensionar hasta dónde puede escalar el conflicto. Los reclamos se multiplican y no se descarta que, en los próximos días, se sumen nuevas presentaciones formales o pedidos de revisión del esquema de cálculo.

Mientras tanto, los grupos de WhatsApp barriales siguen siendo el principal canal de expresión de un malestar que, lejos de apagarse, amenaza con seguir ganando volumen.