Florencia Arietto, Abucheada y Expulsada de la Fábrica Vassalli en Pleno Paro por Sueldos Impagos
En un tenso episodio captado en video, la abogada y figura pública Florencia Arietto fue confrontada por trabajadores de la planta de cosechadoras Vassalli en Firmat, Santa Fe, que se encontraban en huelga debido a la falta de pago de sus salarios. Los obreros rechazaron su presencia y la obligaron a retirarse, acusándola de defender a la patronal en medio de su reclamo.
La crisis que atraviesa la fábrica de cosechadoras Vassalli, una de las más emblemáticas de la provincia de Santa Fe, ha cobrado una nueva dimensión mediática tras un incidente que tuvo como protagonista a la abogada y exfuncionaria Florencia Arietto. Un video que se viralizó en las últimas horas muestra el momento de extrema tensión en el que Arietto es abucheada y finalmente expulsada de la planta por los propios trabajadores, quienes se encuentran en un paro total de actividades en reclamo de salarios adeudados.
La situación de los empleados de Vassalli es desesperante. Meses de incertidumbre y de promesas incumplidas por parte de la empresa han llevado a la fuerza laboral a una medida de fuerza drástica, paralizando por completo la producción. Es en este contexto de alta vulnerabilidad y frustración que la presencia de Arietto, conocida por sus posturas políticas y mediáticas, fue interpretada como una provocación por parte de los obreros.
El video capta el momento en el que los trabajadores, visiblemente indignados, se aglomeran alrededor de la abogada. Con gritos, gestos y cánticos de repudio, le exigen que se vaya del lugar. «¡Fuera!», se escucha con claridad entre el tumulto, mientras Arietto intenta gesticular y entablar un diálogo con algunos de los manifestantes. Sin embargo, la hostilidad del ambiente y la firme decisión de los obreros de no permitir su permanencia en la planta terminan por obligarla a retroceder y a retirarse del lugar.
El incidente pone de manifiesto no solo la gravedad de la crisis que enfrenta la fábrica Vassalli, sino también la distancia y la desconfianza que existen entre los trabajadores en conflicto y las figuras públicas que se acercan a estos escenarios. Para los obreros, la presencia de Arietto fue vista no como un gesto de apoyo, sino como una defensa tácita de los intereses de la patronal, intensificando el conflicto y generando una respuesta inmediata y contundente que quedó registrada y que resuena en el debate público sobre la crisis laboral en Argentina.

