Fuerte destrucción de empleo industrial y pesimismo récord a dos años de la gestión Milei

Last Updated: 11 de diciembre de 2025By

Un informe de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) revela la pérdida de 138.573 empleos privados, con la industria y la construcción concentrando el 80% de la caída, mientras el 86,4% de los gremios anticipa un empeoramiento en el próximo trimestre.

Los dos años de gestión de Javier Milei han dejado un panorama crítico en el sector industrial, de la construcción y la minería, según el último relevamiento realizado por la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) con datos de diciembre de 2025. El informe subraya una intensa contracción que se traduce en una masiva pérdida de puestos de trabajo registrados, el cierre de empresas y una perspectiva económica extremadamente pesimista por parte de los sindicatos del sector.

Los datos generales de empleo muestran una cifra alarmante: se perdieron 138.573 empleos registrados en el sector privado. De esta cifra total, la industria, la construcción y la minería son las más golpeadas, concentrando 111.747 puestos de trabajo menos, lo que representa el 80% del total de empleos destruidos. Específicamente, la industria perdió 42.406 puestos y, al sumar construcción y minería, la caída se vuelve estructural.

La destrucción de empleo va de la mano con el cierre de empresas. El sector industrial registró la clausura de 1.974 establecimientos, mientras que la construcción perdió 1.790 empresas. En contraste, la minería mostró un leve repunte de 17 empresas, un dato que no fue suficiente para generar una mejora significativa en los puestos de trabajo.

Caída de la actividad y estancamiento de inversiones

El pulso de la actividad industrial continúa en franca caída. Siete de cada diez sindicatos (7,5 de cada diez) informaron que la situación general en el último trimestre empeoró. La desmejora en indicadores clave como las ventas y la producción afecta a cerca del 60% de los casos.

En cuanto al uso de la capacidad instalada, un termómetro directo de la actividad productiva, la encuesta revela que empeoró en el 50% de los casos, mientras que en la otra mitad se mantuvo en los mismos niveles. Esto sugiere que las empresas no están utilizando su potencial productivo, lo que se correlaciona con la falta de demanda y la contracción económica general.

La inversión y las exportaciones, motores fundamentales para la recuperación, no muestran signos de mejora. Al igual que en el mes anterior, solo el 12,5% de los encuestados afirmó haber mejorado la inversión. Respecto a las exportaciones, ningún sindicato indicó una mejora en este último relevamiento. Peor aún, el 62,5% sostuvo que las exportaciones cayeron respecto al trimestre anterior, duplicando el dato negativo de agosto de 2025, lo que sugiere una pérdida de competitividad en mercados externos.

Profundización del ajuste laboral

La debilidad del mercado laboral se refleja en el incremento y la persistencia de mecanismos de ajuste dentro de las empresas. En el último trimestre, se incrementaron los adelantos de vacaciones (54,1%), los retiros voluntarios (50,0%) y las jubilaciones anticipadas (41,7%), mecanismos que buscan reducir las nóminas sin recurrir a despidos masivos. Se mantuvieron también elevadas la reducción de horas extras (45,8%) y las suspensiones (45,9%), señales claras de un achicamiento de la actividad productiva y una cautela extrema por parte del empresariado.

Paritarias fragmentadas e inflación

En el ámbito de la negociación salarial, el panorama es complejo. Los acuerdos paritarios se dividen: uno de cada tres acuerdos pierde contra la inflación, mientras que el 60% logra «empatar» o alcanzar la pauta inflacionaria. Solo un 4% de los sindicatos ha logrado superar la inflación con sus acuerdos.

Las dificultades para negociar son casi unánimes, atribuidas a la falta de previsibilidad económica, la demora en la homologación de acuerdos por parte de las autoridades y una marcada resistencia empresarial a ceder incrementos. Como consecuencia de la inestabilidad, el período de negociación paritaria se encuentra altamente fraccionado: la mayoría de los acuerdos se cierran de forma mensual, bimestral, trimestral o cuatrimestral, evidenciando la imposibilidad de planificar acuerdos salariales a mediano o largo plazo.

Perspectivas sombrías para el próximo trimestre

La percepción económica de cara al futuro es la que refleja el mayor pesimismo. Un abrumador 86,4% de los sindicatos prevé un empeoramiento de la situación en el próximo trimestre, y ninguno espera mejoras. Este dato es similar al de agosto y significativamente superior al 70,4% registrado en junio, indicando una profundización de las malas expectativas.

Los gremios identifican varias causas para este pronóstico negativo: la principal es la persistente pérdida del poder adquisitivo (37,5%), seguida por el impacto del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) (25%), la apertura importadora (25%), cuyo valor se duplicó respecto a agosto de 2025, y la caída de exportaciones (8,3%). El temor a la apertura importadora, que inunda el mercado interno con productos a precios más bajos, es un factor que amenaza directamente la producción nacional y el empleo industrial.

El informe de CSIRA subraya la necesidad de una rápida reorientación de las políticas económicas que reviertan la destrucción de empleo y reactiven el consumo interno, considerado clave para sacar a los sectores productivos de la profunda recesión en la que se encuentran.