Fuerte enojo: La joven que hizo RCP a Báez Sosa critica su omisión en el documental de Netflix

Last Updated: 15 de noviembre de 2025By

Virginia Pérez Antonelli, la joven que con 17 años intentó salvar la vida de Fernando Báez Sosa realizándole Reanimación Cardiopulmonar (RCP) tras el brutal ataque en Villa Gesell en enero de 2020, expresó su «gran enojo y decepción» en redes sociales al no ser incluida en la reciente serie documental de Netflix. Su testimonio en el juicio fue clave y uno de los más conmovedores, y su crítica apunta a la elección de la producción de, según sus palabras, darle voz a «asesinos y/o cómplices».

La plataforma de streaming Netflix lanzó el pasado jueves 13 de noviembre una serie documental centrada en el caso del crimen de Fernando Báez Sosa, uno de los hechos policiales que mayor conmoción social generó en Argentina. Si bien la producción ha recibido atención mediática, no tardó en surgir una fuerte polémica ante la notoria omisión de uno de los testimonios más relevantes y conmovedores de la causa: el de Virginia Pérez Antonelli.

Virginia Pérez Antonelli fue la joven que, a sus 17 años, se arriesgó en medio del caos para asistir a Fernando, realizando las maniobras de RCP a la salida del boliche Le Brique. La exclusión de su historia y su intento de reanimación ha generado repudio en redes sociales y la posterior reacción indignada de la propia protagonista.

La heroína de Villa Gesell y el intento de salvar una vida

 

La participación de Virginia aquella fatídica noche de enero de 2020 fue fundamental y heroica. Tras la brutal golpiza perpetrada por los «rugbiers» a Fernando, la joven fue la primera en asistir a la víctima, tomando el control de la desesperada situación.

Según relató en su momento, al ver que a Fernando le estaban haciendo RCP de manera «atolondrada», tomó la iniciativa para indicarle a los policías cómo debían realizar las maniobras, sosteniéndole la cabeza y asistiendo a la víctima hasta el último segundo antes de que llegara la ambulancia.

En un gesto de inmensa humanidad, la joven contó que mientras le realizaba la reanimación le hablaba, implorándole: “Quedate conmigo, por favor”. Este fragmento de su relato se convirtió en uno de los puntos más emocionales y dolorosos de todo el proceso judicial, simbolizando el intento desesperado de la sociedad por preservar la vida de Fernando.

Testimonio clave frente al Tribunal

 

La relevancia de Virginia Pérez Antonelli no se limitó a su acción en el lugar del crimen. Durante el juicio oral, fue una de las testigos clave que declaró ante el Tribunal de Dolores.

En su testimonio, ratificó no solo sus intentos de RCP, sino que también tuvo que defender sus acciones ante los cuestionamientos de la defensa de los acusados. Su relato fue contundente sobre la violencia que presenció, asegurando que vio cómo los agresores “no paraban de pegar”. Su impresión sobre los atacantes fue terminante: “Todos en su medida fueron muy violentos, con piñas o patadas, fueron muy violentos, son todos igual de hijos de p…”.

Además, brindó detalles gráficos de la noche, como el shock inicial que sintió al ver a Fernando y el momento en que, tras la partida de la ambulancia, se miró las manos y las tenía “llenas de sangre”.

Indignación en redes: «Darle voz a asesinos»

 

La exclusión de este relato y de la figura de Virginia en la producción de streaming generó una ola de críticas en X (ex Twitter). Un usuario calificó la omisión por parte de la productora y el director como un “grave error”.

Fue a raíz de esa crítica que la propia Virginia Pérez Antonelli se manifestó, sin rodeos, con gran enojo y decepción en su cuenta personal. Su indignación se centró en la elección narrativa de la plataforma, que pareció priorizar otras voces: “Algunos prefieren darle voz a asesinos y/o cómplices! ¿Pero quienes somos nosotros para juzgar?”.

Este mensaje pone en el centro del debate la ética de las producciones documentales que abordan crímenes de alto impacto, cuestionando si se debe privilegiar la exposición de la defensa o la figura de los implicados, por sobre el testimonio de las personas que arriesgaron su integridad y brindaron ayuda incondicional, como fue el caso de Virginia.

La muestra se suma a la controversia sobre el enfoque del documental, señalando que al omitir a quien fue catalogada como «heroína» por la opinión pública, se pierde una pieza fundamental de la narrativa que demostró la solidaridad civil en la noche más oscura de Villa Gesell.